FORO CUBANO Vol 5, No. 41 – TEMA: LA DEFENSA DE LOS DERECHOS HUMANOS EN UNA DICTADURA–

¿Por qué nadie habla de Laos?

Por: Valentina Duarte

Febrero 2022

Vistas

El artículo presenta una aproximación a Laos, como un caso típico y atípico simultáneamente en tanto refleja características comunes con dictaduras como la de China y la de Corea del Norte, pero al mismo tiempo proyecta una imagen “poco relevante” ante los Organismos Internacionales que buscan proteger y defender los Derechos Humanos

Asia se caracteriza por ser el continente más grande del mundo y uno de los que alberga una mayor cantidad de régimenes dictatoriales en pleno siglo XXI. Son Tailanda, Camboya, Vietnam, China y Corea del Norte las naciones insignes del autoritarismo competitivo oriental que en esta época han copado la agenda internacional sobre las masivas violaciones a los Derechos Humanos de las cuales han sido participes. En un mundo lleno de incertidumbre, con un amplio deterioro de la democracia, la monopolización mediática sobre estos actores ha desembocado en la invisibilización de países igual de catastróficos que sobrevienen al ojo mundial como autoritarismos herederos del derrumbe de la experiencia soviética.

La República Democrática Popular Lao, ubicada en el sudeste asiático, se caracteriza por poseer una orografía accidentada con un amplio territorio montañoso y un clima tropical. Colinda en sus fronteras con Tailandia y Vietnam como vecinos y se encuentra dividido en 16 provincias. Su capital es Vientián, y se declara asimismo como un sistema de gobierno comunista donde el único partido legal es el LPRP (similar al Partido Comunista de China). Ante el panorama internacional, Laos se encuentra situado en el puesto 139 del Índice de Desarrollo Humano sobre los 189 países medidos por parte de las Naciones Unidas. Al ser uno de los países más pobres del mundo, se ha convertido en un caldo de cultivo para la pululación de prácticas autoritarias dirigidas a socavar los derechos de grupos como la oposición, las minorías étnicas Hmong y de secciones religiosas como la cristiana.

La miseria, en conjunto con el absolutismo, se han articulado de manera idónea en una nación mayoritariamente campesina, analfabeta y con condiciones de vida lóbregas donde las guerras civiles y los contantes bombardeos efectuados en épocas de la Guerra Fría dejaron como producto a un Estado deficiente en términos de  infraestructura y de construcción de un aparato de educación eficiente que le permitiese obtener a la ciudadanía una mínima noción sobre los derechos que les correponden por ser ciudadanos de este mundo. Bajo este orden de ideas, las personas temen movilizarse y articular sus demandas en contra de un régimen sordo e injusto que se lucra a costas del pueblo. El anterior aspecto, unido con la teoría de los movimientos sociales, refleja lo mencionado por Aguilera & Gonzáles (2014) donde la experiencia educativa local se contempla como un aspecto esencial para lograr un mayor eco y radio acción por parte de los movimientos sociales que buscan articular proyectos puntuales y brindarle una propia identidad a los sujetos que hacen parte de sus bases. De este modo, y ante la ausencia de un programa educativo óptimo capaz de desarrollar las capacidades de análisis crítico de la población, se hace menos probable que la comunidad se articule para concretar de manera legítima sus exigencias ante un gobierno corrupto que, según el índice de Transparencia Internacional (Pedrosa, 2019), ocupa el lugar 132 sobre 180 países medidos.

Asimismo, la escasez de libertad, un aparato de justicia parcializado y la mínima libertad de prensa, son variables que, expuestas por Pedrosa. (2019), se configuran para perpetrar actos atroces para quienes se encuentra en contra del régimen. De esta forma, las desapariciones forzadas de opositores se han convertido en la principal herramienta del Gobierno para acallar a las voces inconformes. Ante una negativa por parte del Estado de ratificar tratados como la Convención Internacional para la protección de todas las personas contra las desapariciones forzadas (CIPPDF), Laos ha previsto una estrategia que ha funcionado por más de 20 años para distraer a la ONU de la sistematicidad de actos que atentan contra la integridad de las personas. De igual forma, la Federación Internacional por los Derechos Humanos (2015) ha señalado las burlas emitidas por parte del gobierno de Laos sobre el examen periódico Universal (EPU) en favor de los derechos humanos dentro del cual este se ha encargado de rechazar, de manera categórica, las recomendaciones realizadas por parte del organismo respecto al respeto a la libertad de expresión, la libertad de los medios de comunicación y la protección de los defensores de los derechos humanos.

Por otro lado, los espacios de diálogo en Asia han encontrado un asidero a través de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) para pregronar supuestos principios “democráticos”. Esta organización se constituyó en aras de garantizar la paz y la estabilidad de la región por medio de una bandera de progreso social y desarrollo cultural con el fin de expandir dimensiones de cooperación y diálogo. Sin embargo, y pese a la bandera de “progreso social” que procura vender esta organización, se hace importante mencionar que la asociación intergubernamental ha obviado y permanentemente ignorado el enfoque de derechos humanos y valores democráticos para lograr sus objetivos en la región acorde a Vivas, Pulido & Cubides. (2013). Con base en esto, se puede asumir son escasas, sino existentes, las organizaciones en este sector del mundo, que se preocupan por la defensa de los derechos humanos y la protección de la integridad de quienes defienden los mismos.

Con base en lo anterior, se puede denotar también que las supuestas “acciones por la democracia” de Laos se han quedado en meras preparaciones y evaluaciones que jamás se concretan. Ante este contexto, y pese a la inmensa cantidad de obstáculos que se presenta para la defensa de los derechos humanos en este país, se ha visualizado cada vez más la imagen de grupos como el Movimiento Lao en favor de los Derechos Humanos (LMHR) y la Liga Unida para la Democracia en Laos, Inc. (ULDL), que se juntan como organizaciones no gubernamentales y sin ánimos de lucro, para luchar por la reivindicación de los derechos en el país del sudeste asiático. Contemplando miembros de Laos, Estados Unidos y Tailandia, estos conglomerados se han acercado hasta el Parlamento Europeo por medio de la FIDH para la liberación inmediata de personas opositoras al gobierno que habían sido reprimidas y privadas arbitrariamente de su libertad por parte del régimen.  Ambos grupos se han unido de igual forma en la lucha por la promoción de la libertad religiosa, la protección de las manifestaciones pacíficas a favor de la democracia, y claramente, por la defensa de los derechos humanos articulando acciones para la liberación de activistas civiles como Sombath Somphone y los diferentes presos políticos de Laos.

Laos, como un caso de estudio, ha sido en ocasiones olvidado por la academia y por los organismos internacionales debido a su bajo poderío económico (a diferencia de un régimen símil autoritario como lo sería Corea del Norte), y su escaso poder geopolítico (como su país vecino China). Estas y otras razones, han sido algunas de las causas por las que nadie habla de Laos, y que se han conllevado a que la agenda internacional en materia de derechos humanos escasamente  lo traiga a colación pese a lo relevante que suscita la defensa y protección de la ciudadanía hambrienta que se encuentra siendo sistemáticamente violentada y desaparecida por el régimen. Pese a esto, e independientemente de la escasez de organizaciones estatales en el área que coadyuven a la protección de los derechos humanos sobre la región, las ONG´s como  el Movimiento Lao en favor de los Derechos Humanos (LMHR) y la Liga Unida para la Democracia en Laos, Inc. (ULDL) actualmente se encuentran movilizándose y anteponiéndose con el escaso capital con el que cuentan a través del agotamiento de los recursos internos, para escalar sus exigencias al ámbito internacional y luchar, en el contexto de la cotidianeidad, por un país más seguro y libre para sus conciudadanos.

Referencias

Aguilera, A., Gonzáles, M. (2014). Educación y movimientos sociales. La sostenibilidad de las propuestas. Universidad Pedagógica Nacional. https://revistas.pedagogica.edu.co/index.php/RF/article/view/2358/2216

Federación Internacional por los Derechos Humanos. (2015). Laos: El Gobierno se burla del examen de la ONU sobre derechos humanos. FIDH. https://www.fidh.org/es/region/asia/laos/laos-el-gobierno-se-burla-del-examen-de-la-onu-sobre-derechos-humanos

Pedrosa, F. (2019). Laos, un resabio del comunismo entre las bombas, la miseria y el totalitarismo. Infobae. https://www.infobae.com/america/mundo/2019/12/14/laos-un-resabio-del-comunismo-entre-las-bombas-la-miseria-y-el-totalitarismo/

Vivas, T., Pulido, F., Cubides, J. (2013). Perspectivas actuales para el estudio de los derechos humanos desde sus dimensiones. Logos Ciencia & Tecnología. https://www.redalyc.org/pdf/5177/517751547009.pdf