FORO CUBANO Vol 5, No. 44 – TEMA: DEPORTE Y AUTORITARISMO –

Los Juegos Olímpicos y la presión de los Estados a los deportistas

Por: Juan David Mojica Fajardo

Mayo 2022

Los Juegos Olímpicos son una competencia que se realiza cada cuatro años que busca premiar a todos aquellos deportistas que destaquen en alguna disciplina contemplada por el Comité Olímpico. Sin embargo, los Estados han alterado su significado en tanto los deportistas ya no solo compiten por medallas, sino que también compiten los países por demostrar su superioridad y estabilidad ante todo el mundo. Tradicionalmente los Juegos Olímpicos han presentado las rivalidades que se tenían en el Sistema Internacional, traducidas en el ámbito del deporte. Un ejemplo claro de lo anterior es la rivalidad que se presentó después de la Segunda Guerra Mundial entre Estados Unidos y la Unión Soviética, donde por esos mismos años los dos países se esforzaban fuertemente para obtener más medallas en dicho evento deportivo.

 

Las medallas se han convertido en un reconocimiento que otorga prestigio y estabilidad, convirtiéndose así en una insignia, no solo para el deportista sino para el país que este último representa. Por lo anterior, resulta impresionante como algunos países terminan presionando a algunos deportistas para alcanzar una victoria en esta competencia. De esta manera, el significado de los Juegos Olímpicos ha sido cambiado por los Estados a partir de la propia epistemología de la palabra “deporte”, la cual, en palabras de Britapaz y Del Valle Díaz (2016), se relaciona con diversión y regocijo. Lo anterior afecta directamente la competencia, donde lo importante es la victoria y lo demás pasa a un segundo plano, donde el deportista se vuelve un héroe nacional mientras gane y en caso de no hacerlo se convierte en deshonra, demostrando así la presión constante con traer victoria a sus países.

 

La forma en que se evidencia esta presión por ganar se detecta en los miles de casos de deportistas que han colapsado antes, durante y después de esta competencia deportiva como pasó recientemente con la gimnasta Simone Biles, quién declaro que ella y sus compañeros no son solo atletas sino también son personas, posteriormente retirándose de la competencia. La presión que ejercen no solo proviene de entrenadores, sino que en ocasiones es el mismo Estado que busca a toda costa la victoria de estos deportistas, con el fin de tener un reconocimiento internacional.

 

A raíz de la presión que diversos Estados ejercen contra sus deportistas, en el marco de los Juegos Olímpicos se creó la Delegación de Refugiados, la cual se compone de deportistas provenientes de países dictatoriales en donde la presión hacia estos es mucho mayor. Cabe resaltar que esta Delegación de Refugiados parece mostrar una filosofía diferente a la de las demás, en tanto se evidencia el apoyo a los deportistas sin importar si llegan o no al podio. La anterior afirmación se refuerza si tomamos la declaración de Yiech Pur Biel entrevistado por ACNUR (2021) “No se trata de ganar medallas de oro, sino llegar al corazón de las personas”.  Yiech es un delegado del equipo de refugiados proveniente de Sudán del Sur que ha participado en el proyecto desde 2016.

 

Otro ejemplo es el del atleta proveniente del Congo, Dorian Keletala, un velocista de 100 metros planos y miembro de la Delegación de Refugiados y quien llegó a superar su marca personal con un tiempo de 10,33 segundos. Estos ejemplos muestran cómo el Comité Olímpico ha intercedido por estos deportistas, buscando que se enfoquen en competir sin ninguna presión por parte de Estados de corte autoritario que solo los quieren exhibir como trofeos en caso de que obtengan una victoria. Además de lo anterior, es importante señalar que el equipo de refugiados aún no ha obtenido ninguna medalla, sin embargo, con su esfuerzo y sobre todo motivación no hay duda de que, en un futuro próximo, ello será diferente. La forma en la que este equipo ve la competencia de los Juegos Olímpicos es muy diferente a como la perciben las demás delegaciones, dándoles más libertad y tranquilidad. Además, les brinda la motivación de superarse a sí mismos en cada competencia en la que participan y no se limita únicamente a obligarlos a estar en un podio, sino que va más allá, al permitirles participar libremente sin ninguna presión en particular.

 

En conclusión, la competencia de los Juegos Olímpicos ha ocasionado que varios Estados busquen ganar medallas, con el fin de demostrar su prestigio en esta disciplina a los demás países. Lo anterior ha llevado a que varios deportistas se sientan presionados y lleguen a abandonar la competencia e incluso a abandonar su propio país, sin embargo, hay delegaciones como la de los refugiados que se alejan de esta idea de estar en el podio como su único objetivo, cuestión que brinda libertad al deportista para que se destaque en lo que más ama: su deporte.

Referencias

Britapaz, L., Del Valle Díaz, J. (2015). Significado del deporte en la dimensión social de la salud. Salus, 19, 28-33. Disponible en:   https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=375943551006

 

ACNUR. (2021). La valentía del equipo de refugiados iluminó los Juegos Olímpicos en Tokio/ ACNUR. Tomado de: https://www.acnur.org/noticias/historia/2021/8/611199564/la-valentia-del-equipo-de-refugiados-ilumino-los-juegos-olimpicos-en-tokio.html

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