FORO CUBANO Vol 4, No. 34 – TEMA: TRAYECTORIAS PROFESIONALES DE PERIODISTAS INDEPENDIENTES CUBANOS–

La experiencia también te puede otorgar un título

Por: Iliana Hernández, entrevistada por Ted A. Henken
Julio 2021

Vistas

Llegó al periodismo independiente por azar, alternando entre diferentes ciudades y labores y con la convicción de que en Cuba hay una dictadura. Esta periodista autodidacta, se ha encargado de manifestar su activismo político como método de lucha en contra del régimen en el poder.

Iliana Hernández Cardosa (Guantánamo, 1973) tenía 13 años de edad cuando se dio cuenta que “esto era una estafa”. O sea, cuando tenía claro que la llamada “revolución” cubana era realmente una dictadura.

 

Por eso, de joven ella nunca formó parte de ninguna organización oficial como la Federación de Estudiantes de la Enseñanza Media (FEEM) o la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC). Aún cuando su madre, una economista que trabajó en la Empresa Provincial de Servicios Técnicos de Guantánamo, sirvió de presidenta del Comité para la Defensa de la Revolución (CDR) de su barrio durante algunos años de su niñez. Su padre ya practicaba la profesión de protésico dental en 1959, así que fue uno de los pocos dentistas con un consultorio privado que se quedó después de las nacionalizaciones de los años 60.

 

Hernández llegó al periodismo independiente por azar y después de un largo camino geográfico entre Guantánamo, La Habana, España y La Habana de nuevo; y otro camino paralelo entre el deporte, el baile, el negocio, la administración de redes sociales, la televisión, el modelaje y el activismo político. De joven practicaba ciclismo y gracias a su talento y esfuerzo llegó a estudiar en la EIDE, una escuela especial para deportes en Guantánamo. También, se graduó de otra escuela especializada de baile.

 

Después de un intento frustrado de salir de Cuba en una balsa rumbo a la Base Naval de la Bahía de Guantánamo (por la cual pasó 37 días encarcelada), emigró a España en 1996 donde trabajó como bailarina. Estando allá, también hacía modelaje en la televisión y aparecía como extra en algunas películas y series televisas. Luego, se casó y empezó a trabajar en la empresa inmobiliaria de su pareja. Antes de regresar a Cuba, se separó de su pareja y estudió el manejo de las redes sociales (“community manager”) trabajó en ello y como entrenadora personal.

 

Regresó a Cuba con la idea de dividir su vida entre la isla y España, viviendo en cada lugar por seis meses al año. Pero después de meterse profundamente en el activismo político opositor en Cuba se rompió su plan de vida. Fue “regulada” por las autoridades de la isla, violando su derecho del libre movimiento y como resultado no ha podido viajar a España durante años. Además, ha sufrido todo tipo de represión incluyendo citaciones, detenciones, interrogatorios, allanamientos de su vivienda, amenazas de muerte y mítines de repudio. Lleva meses sin poder salir de su casa en La Habana dado el arresto domiciliario ilegal aplicado a ella por las patrullas estacionadas en las afueras de su vivienda.  

     

Llegó a la profesión del periodismo prácticamente por accidente. Estando en Cuba en 2016, creó el proyecto Lente Cubano, un programa audiovisual independiente y completamente digital. Hecho en Cuba y exclusivamente con los recursos personales de Hernández, la serie estrenó 14 programas entre 2016 y 2018 que tocaban los temas variados de la moda, los negocios, la denuncia ciudadana y la sociedad cubana. Bajo el lema, “para que tu mirada sea mas clara”, el proyecto de Hernández intentaba llenar el vacío audiovisual dándole algo distinto a la televisión cubana oficialista al público cubano, “algo real”, en las palabras de Hernández. 

 

Aunque empezó con la esperanza de llegar a transmitirse tanto por la televisión nacional como la internacional, se distribuía por internet y a través de El Paquete durante la época cuando los “paqueteros” circulaban contenido critico (y antes de la llegada de datos móviles a Cuba en diciembre de 2018). No obstante, su autonomía total y critica aguda al sistema imperante en la isla llevó a que Lente Cubano fuera eliminado. Represores de la Seguridad del Estado le quitaron todos los equipos de su trabajo durante una detención sorpresiva en plena calle. Como resultado, Hernández acudió a Facebook y empezó a hacer las “directas” por las cuales ahora es famosa. Dado el impacto ancho de esas transmisiones en vivo desde Cuba, Luis Manuel Mazorra, el director de CiberCuba (con sede en España), contrató a Hernández a finales de 2018, dándole un hogar digital para su trabajo periodístico desde entonces.

¿Cuál fue tu experiencia en los acontecimientos históricos en Cuba del día 11 de julio – manifestaciones antigubernamentales masivas y represión violenta policial seguidas por detenciones y condenas a los manifestantes – y durante los días y semanas después?

 

El 11 de julio, en cuanto se vio la manifestación en San Antonio de los Baños, pusieron dos patrullas en la esquina de mi casa para que yo no pudiera salir. Estuve pendiente a todo lo que estaba pasando desde adentro. De hecho, pedí por internet desde CiberCuba que vinieran a buscarme, pues si salía yo sola no era por gusto, era seguro que no iba a durar ni 30 segundos en la calle porque me iban a detener.


Estuve pendiente de todo lo que estaba pasando hasta que tumbaron internet, desde ahí busqué la manera de estar conectada por otras vías y denunciando todo lo que estaba pasando desde CiberCuba Noticias. Y bueno, estoy sitiada desde el 11 de julio hasta hoy. La dictadura cubana mantiene mi casa vigilada con una patrulla. Esa fue mi experiencia.

 

¿Podrías describir tus orígenes familiares y sociales? ¿Qué trabajo o profesión practicaban tus padres y cuán “integrada” fue tu familia en el proceso revolucionario durante tu niñez?

 

Mi padre es protésico dental. Él tiene un laboratorio en la casa y nunca ha trabajado para el Estado. Cuando triunfó la dictadura, el ya tenía todo y nunca tuvo problema con que se lo quitaran. No sé si es porque era muy buen protésico dental. Bueno, es muy buen protésico dental y nunca ha trabajado para el Estado.


Mi mamá es economista. Estudió y trabajó en Guantánamo en la Empresa Provincial de Servicios Técnicos. Recuerdo que mi mamá fue presidenta del CDR durante unos años. Tendría seis, siete u ocho años, no recuerdo bien que edad. Nunca he visto mucha vinculación en mi familia, pero bueno, tuve un tío que fue policía de tránsito, de tráfico y de las licencias de conducción.

 

Yo a los 13 años me di cuenta de que esto era una estafa. Nunca fui ni de la juventud ni nada que tuviera que ver con la dictadura.

 

¿Cuán “integrada” fuiste tu de joven/adolescente? ¿Cómo fueron tus experiencias educacionales hasta y durante el preuniversitario?

 

Yo hice la secundaria en Guantánamo, en Pedro Pablo Rivera Cué y me enfocaba más en temas de deporte. Fui ciclista en esa época, en octavo y noveno grado. Para el preuniversitario estuve en Guantánamo también. Estuve primero en el pre “siete” y a mitad de curso me cambié yo sola para la EIDE, Escuela de Deporte en ajedrez, porque era lo único en lo que había vacante. Terminé el 11 y 12 grado aquí en La Habana.

 

¿Estudiaste periodismo en la universidad?

 

Lo más cercano al periodismo que estudie fue lo relacionado al “community management”. Ello, consiste en administrar y crear contenidos para redes sociales y así posicionar las páginas. Diferentes empresas requieren personal para que administre estas cuestiones, de ese tipo de tareas me encargo yo.

 

¿Podrías describir tu vida profesional y los trabajos que tenías antes de hacerte periodista ciudadana?

 

Cuando vivía en Cuba, yo trabajaba en Playas del Este vendiendo cocos en la playa. Era “la coquera” en aquel tiempo. Me gradué de bailarina aquí en Cuba y en España trabajé en ello y en una empresa inmobiliaria.

 

En España hacía de modelo para la televisión y de extra en películas o series. Luego, cuando me casé con mi expareja y empecé a vivir con el, empecé a trabajar en su empresa. Ya después de separarme fue cuando empecé a estudiar lo relacionado al “community management”, también llegué a trabajar como entrenadora personal e hice el Maratón de Sables en el 2015.

 

En términos generales, mi expareja me dejó bien posicionada, tengo casa, carro y no tengo necesidad de trabajar, sin embargo, continué haciéndolo. Volví a Cuba con la intensión de quedarme seis meses y volver a España otros seis, sin embargo, me empezaron a regular: rompieron mi plan de vida.

 

Mirando atrás a tu propio desarrollo profesional y orientación política a lo largo de los años ¿cómo ha ido transformándose este desarrollo y esta orientación y porqué? ¿Hubo un momento de ruptura o despertar o fue más un proceso lento y largo de distanciamiento e independencia? 

 

Yo llegué a la profesión del periodismo prácticamente por accidente. Fue accidentalmente, lo podríamos decir así, ¿no? Cuando yo estaba aquí en Cuba en el 2016, creé el proyecto Lente Cubano, empecé con eso y me gustó. Llegué a hacer 14 programas, hasta que los represores de la Seguridad del Estado me quitaron todo.


Posteriormente, empecé a hacer “directas” desde mi Facebook, ahí fue cuando Luis Manuel Mazorra habló conmigo para trabajar en CiberCuba haciendo el mismo contenido. Me pareció una buena oferta de trabajo.

 

En 2011, el escritor cubano Juan Orlando Pérez publicó una reflexión en su blog Juan sin nada titulado: “Profesión, periodista. Cubano. Perdón”. Dice que ser periodista en Cuba es la receta perfecta para una vida profesional de una “espesa insatisfacción” y “tremenda frustración”. Al mismo tiempo, describe los dos años que trabajó en La Tribuna de La Habana como los más felices de su carrera. ¿Cómo entiendes esta descripción contradictoria de Pérez?

 

En mi caso, nunca trabajé en medios oficiales como periodista. No te puedo detallar ninguna experiencia, pero por lo que he podido escuchar de otros que sí lo han vivido, es algo frustrante.

 

Pero sí estuve trabajando en Solvisión con 21 años de edad como modelo y bailarina del programa “Cuenta Conmigo” que se transmitía los miércoles en la televisión local de Guantánamo. Esto no tenía que ver con el periodismo. Estos son canales locales que salían de cinco a seis de la tarde en las provincias. Creo que todavía existen.

 

¿Cuáles fueron los costos y beneficios de cambiar la trayectoria de tu vida laboral anterior y hacerte periodista independiente?

 

¿De costos? La represión que sufro por la policía política del país. No puedo salir de Cuba desde hace más de tres años. Se han enfocado directamente en mí hasta el punto de tenerme en prisión domiciliaria de manera ilegal desde el mes de abril. ¿Beneficios? El 11 de julio, -risas-.

 

Yo creo que el 11 de julio se produjo debido a los largos años de trabajo de muchos cubanos que nunca se han rendido y que han puesto su granito de arena a que esto suceda. Se ha tomado conciencia y mucho más desde que están las redes sociales y el Internet. Se han dado cuenta de que Cuba tiene que cambiar y se ha descubierto el modo de vida de los dictadores, quienes no viven como predican.


Y eso es un beneficio grande ¿No? Poder ser partícipe de la historia de mi país en el cambio de la dictadura a la democracia.

 

¿Podrías describirme tu trayectoria como periodista a través del tiempo? ¿Cuáles han sido los medios con que has publicado y como ha ido cambiando tus colaboraciones periodísticas?

 

Yo empecé en los medios prácticamente cuando fundé el programa Lente Cubano, el cual tuvo mucha repercusión principalmente dentro de la isla. Luego, el 17 de diciembre de 2018 empecé a trabajar para CiberCuba, medio en el que trabajo hasta el día de hoy y es el único medio independiente en el que he trabajado. No he tenido otras ofertas de trabajo para otros medios, solamente para éste, y ahí es donde me he mantenido todo este tiempo y donde también he aprendido muchísimo a lo largo de estos casi tres años.

 

¿Porqué decidiste fundar Lente Cubano en 2016 y cuáles factores económicos y tecnológicos facilitaron su fundación? ¿Cuáles han sido los obstáculos más importantes en este proceso tanto en aquel entonces de lanzamiento como después en el mantenimiento del medio?

 

Fundé Lente Cubano en el 2016 porque me pareció importante hacer algo diferente, algo audiovisual para los cubanos, para que puedan ver algo distinto a la televisión cubana y algo real, se me ocurrió la idea y la materialicé usando mis propios medios.


Llegué a hacer -como te dije anteriormente-, catorce programas y lo hice con la intención de que los cubanos puedan tener participación y la opción de dar sus puntos de vista. Pero bueno, como has podido ver, fue totalmente saboteado por la seguridad del Estado. Me robaron todos los equipos, me quitaron todo. Luego empecé a hacer las directas desde mi perfil y fue cuando CiberCuba me contrató.

 

¿Lente Cubano sigue existiendo ahora?

 

Está en stand-by. Si en algún momento lo llego a retomar sería a partir de otros medios, pues otra razón para dejarlo en pausa fue el hecho de que al financiarlo yo misma me estaba quedando sin recursos.
 

¿Qué opinas de la prensa oficial? ¿Cómo podrías describírmela? ¿Es monolítica o tiene luces y sombras?

 

La prensa oficial -más que prensa- es el medio de propaganda del régimen y no tiene nada de periodismo, más bien usa la manipulación mediática para mantener a una élite en el poder. Hacer creer que todo está bien cuando pasa todo lo contrario no es hacer prensa.

 

¿Qué es lo que diferencia fundamentalmente al periodismo independiente del periodismo oficial?

 

Está claro que lo que diferencia una prensa de otra, es que la oficial responde a los intereses del PCC y no a la realidad del momento. La independiente ha demostrado responder a las inquietudes de la sociedad cubana, contando la realidad de lo que sucede al cubano de a pie y en la sociedad en general. Investiga, estudia y mantiene una realidad viva que esconde la prensa oficial. De ahí que el cubano se sienta más identificado con la prensa independiente.

A tu juicio o en tu experiencia como periodista y como lectora, ¿Cómo describirías el ecosistema o el espectro de los medios independientes cubanos? ¿Cómo se distinguen entre si y cuales son las características que los unen y cuales son las características que los diferencian o separan uno del otro?

 

La prensa independiente es la cara verdadera, la realidad de lo que pasa en Cuba. Es la competencia de toda la mentira que ha empañado nuestras vidas durante estos 62 años. Es esta la que ha puesto al descubierto la situación real de este sistema, ha sacado a la luz la represión que sufre el pueblo cubano.

 

Hay muchos medios no-estatales cubanos, que a veces se reconocen con apelativos distintos como “independientes”, “alternativos” o “privados”. Yo creo que entre sí tienen una cosa en común: contar la verdad. Cuba necesita un cambio que es esperado por todos y esto es lo que los une. ¿Y qué los diferencia? Pues la distancia, los diferentes lugares donde están. Algunos no están en Cuba directamente y solo tienen reporteros, otros si tienen su sede aquí, como por ejemplo La hora de Cuba o 14ymedio.

 

¿Para ti, cuáles características o prácticas distinguen o definan un medio “independiente” en el contexto cubano?

 

Para mí, lo que define a un medio independiente es que no esté supervisado por el Partido Comunista de Cuba, a diferencia del Granma, Juventud Rebelde y la televisión cubana. Medios independientes son los que no están subordinados a la política de la dictadura cubana.

 

Eres periodista, pero ejercer el periodismo fuera de la oficialidad en Cuba te convierte en una suerte de “disidente” en los ojos del estado aún cuando esta no es tu intención. ¿No? Para ti, ¿cuál es la diferencia clave entre un periodista independiente y un disidente, opositor o activista? ¿Es posible ser ambas cosas al mismo tiempo?

 

Sí es posible. Ejerzo el periodismo como método de lucha para derrocar a la dictadura. Mi carrera empieza a partir de activismo político, con el cual empiezo a denunciar la realidad cubana y la necesidad de cambiar nuestro país a una democracia. De hecho, siempre me presento como periodista y activista política.

 

¿Ha habido momentos o historias periodísticas cuando los roles de ser periodista por un lado y ser activista política por otro lado han estado en tensión o conflicto? Y si es así, ¿Cómo has resuelta esa tensión o conflicto? 

 

Yo antes de hacer periodismo era activista política. Lo del periodismo vino a raíz de mi activismo, yo creo que ambas están ligadas. Ambas facetas están ligadas porque en Cuba todo el que es periodismo independiente se interpreta como ser un enemigo de la mal llamada revolución.

Nunca he pensado en eso. Nunca he pensado en que haya un conflicto en ambas cosas. La verdad es que ahora me pongo a pensar y no. Para mí es algo que va conjunto, en este caso viviendo en una dictadura. Ya el día de mañana, cuando Cuba sea un país democrático, ya podré elegir, ¿no? Ya podré elegir dedicarme totalmente al periodismo.

 

Pero mientras haya una dictadura en Cuba es fundamental participar del activismo político.

 

Durante un tiempo se enfatizó el hecho de que algunos blogs y después medios independientes se hicieron “desde Cuba” mientras otros se hicieron “desde afuera”. ¿Para ti, todavía tiene importancia o significado o relevancia esta distinción dada la realidad cada vez más “trasnacional” del periodismo y de la nación cubana?

 

Desde que existe internet, no tiene importancia si estás afuera o dentro. Claro que siempre es mejor estar en el terreno, porque así puedes investigar más. Pero en el caso de Cuba que es como una zona de guerra, muchos periodistas optan por irse al exterior y realizar su trabajo desde afuera. No es lo mismo. Yo, por ejemplo, si voy a hacer una transmisión en vivo capto la noticia al momento. En el otro caso tienes que enviar a otra persona o buscar otros medios para hacer llegar la información a la ciudadanía.

 

Debes tener colegas periodistas (independientes) quienes se han ido del país mientras tu has optado por seguir practicando el periodismo desde adentro. En tu opinión, ¿Hay algo en particular que distingue los que se han ido de los que se quedaron trabajando dentro del país?

 

No. Pienso que el periodista que se va del país es debido a que no todo el mundo tiene el aguante para enfrentar la presión que sufrimos nosotros aquí dentro de la isla. Mucha gente simplemente no aguanta eso. Hay muchos que se van y siguen ejerciendo el periodismo fuera de Cuba. Pero no, no sé qué decirte al respecto, porque cada cual elige cómo llevar su vida.

 

Lo que sí pienso es que los que se van, es debido a que no han podido aguantar la presión de la dictadura o simplemente ya era el último recurso que podían encontrar para poder salvar sus vidas en general. Hay que ser muy fuerte para aguantar la tortura psicológica a la que te somete esta dictadura.

 

El periodismo independiente cubano siempre se ha nutrido del trabajo de periodistas autodidactas o “periodistas ciudadanos”. Para ti, ¿la distinción entre periodistas independientes “profesionales” (con títulos universitarios y experiencia en el sector oficial) y los autodidactas tiene relevancia o importancia?, y si es así, ¿en qué sentido?

 

Siempre es bueno estudiar la profesión en el sentido de que puedes aprender mucho más. Pero hay muchas personas, no solamente en Cuba, sino en otros países, que no han tenido que pasar la carrera de periodismo en la universidad para ser periodistas. Lo mismo pasa con los artistas creo yo.


Es algo que nace. Te puedes preparar como también se preparan los artistas, quienes pasan cursos en una escuela, sin embargo, también puede surgir como un talento natural y que te salga de manera autodidacta. Yo me quedé sorprendida cuando creé Lente Cubano, pues no había pasado por ninguna escuela audiovisual, solamente hice un curso cuando ya iba por el programa número 13, efectivamente, pasé a un curso en Barcelona sobre dirección de documentales.

Pero ya te digo que yo no veo ninguna relevancia. Sí es importante tener el título. Pero has visto los que tienen el título que trabajan en la televisión cubana: no hacen uso del título en sí porque son marionetas del Partido Comunista de Cuba. Muchos de los que no tenemos título, no somos marionetas de nadie. Aquí en CiberCuba nunca me han dicho que hacer o que decir. No me llaman la atención por nada, me dejan al libre albedrío. Nunca ha habido ninguna queja de mi trabajo.

Sí creo necesario tener un título, pero también yo creo que la trayectoria y los años que puedas llevar trabajando, así como lo que puedas conseguir allí, es algo que también cuenta.  La experiencia también te puede otorgar un título.

 

En todas partes del mundo el modelo de la financiación de los medios está en crisis. En Cuba, además hay un discurso oficial de que los medios y periodistas independientes son realmente “subversivos” y “mercenarios” porque cuentan con financiación alternativa. ¿Podrías hacer una valoración de esta controversia?  

 

Yo trabajo para CiberCuba. Este medio no recibe financiación de ningún gobierno u organización gubernamental. No obstante, los que sí lo reciben no deben sentirse mal por ello, ya que es normal recibir financiación para proyectos en el mundo. Solo aquí se criminaliza, pero por conveniencia del régimen para su campaña de desprestigio a los que ejercen el periodismo fuera de sus garras.

 

¿Cuáles son tus experiencias de acoso, intimidación o detención e interrogatorio por parte de la seguridad del estado? ¿Has sido arrestada, molestada, amenazada o difamada? ¿Ha sido impedido o “regulado” tu movimiento dentro o fuera del país? ¿Bajo cual justificación legal?

 

Bueno Ted, esta respuesta tú la sabes. Me ha pasado exactamente todo lo que preguntas. Así que la dejo a tu observación.

 

Para los lectores de este dossier que no saben los detalles de tu historial con la represión, ¿podrías narrar aquí – aunque sea brevemente – tu primera, más chocante o quizás la más reciente experiencia tuya con la represión?


Eso está tan difícil. Yo creo que la represión más chocante fue cuando me invadieron mi vivienda y se llevaron mis cosas y me acusaron de receptadora. Ahora que todavía no sé qué ha pasado con eso. Porque yo estoy supuestamente, bajo fianza de mil pesos cubanos y a mí no me ha llamado nadie, ni la Fiscalía ni nadie para decirme si se archivó el caso.


Y eso hace más de un año, exactamente el 8 de enero del 2020. Mira a la fecha que estamos y sigo sin recibir respuesta de esa acusación. Lo más chocante fue ver el atrevimiento de meterse en mi casa con una denuncia buscando artículos. ¿Cómo fue la denuncia esa? “Artículos de procedencia sospechosa”. Y al final lo que se querían llevar era mi ordenador personal y mi teléfono.
 

Lo otro que se llevaron fueron cosas sin importancia, tomaron algunas fotos mías y las subieron a las redes sociales. Por suerte, yo no tenía ninguna foto comprometedora. Se llevaron un chasco porque ellos pensaron encontrar alguna foto de ese tipo, pero no fue así. Yo creo que esa fue la parte más chocante. Sin embargo, yo crucé el desierto así que una noche en un calabozo, no es nada aterradora.

 

Ahora la represión es tal que han decidido tenerme sitiada por más… ya desde el 9 de abril van cuatro meses. Voy a contar también los días desde el 16 de junio hasta el 11 de julio, pues en ese tiempo también estuve vigilada pero no fue algo visible.  Desde el 9 de abril me tienen presa en mi casa ilegalmente.

 

¿Hasta la fecha, cuál ha sido el impacto del auge del nuevo periodismo independiente digital en Cuba? ¿El periodismo independiente tiene futuro en la Isla?

 

El cubano cada día se siente más identificado con la realidad que cuenta la prensa independiente que con la oficial, ya que esta última llega atrasada y mal contada en la mayoría de los casos.

 

¿Qué se debe cambiar para que tenga más o mejores posibilidades de existencia y éxito?

 

Hay que cambiar primero el sistema, hacer una transición de la dictadura a la democracia, todo lo demás viene solo.

 

¿Qué sabes de la historia del periodismo independiente cubano antes del nuevo movimiento digital actual? ¿Quiénes fueron los pioneros del periodismo independiente en Cuba? ¿Te identificas con esta historia como parte de tu propia historia profesional ahora que eres un periodista independiente también?

 

Sí, conozco a Iván García. Conozco también a Rolando Lovaina de Guantánamo, mi paisano guantanamero. También conozco la historia de los 75. Ahí también hubo periodistas que encarcelaron, periodistas independientes. También Saludes, que es uno de los 75 que le conocí en Miami. Lo que él hacía era fotografía, que también tiene que ver con el periodismo, digo yo ¿no? Porque en hacer una foto real y publicarla, se expresa lo que hay en Cuba.

 

Desde niña he escuchado Radio Martí. Nunca pensé estar en la redacción de esa emisora.

 

Si pudieras recomendarme algunos artículos o videos que has publicado que son representativos de tu trabajo periodístico a lo largo de tu carera, ¿cuáles serian?


Bueno, te podría recomendar las vivencias que tuvimos en San Isidro, cuando nos acuartelamos allí. Ese fue un trabajo bastante duro, porque además ahí ejercí de periodista y de activista. Ahí tuve las dos facetas.

 

Tengo trabajos que han impresionado mucho sobre las vivencias de los cubanos que viven en albergues. He hecho entrevistas a personas que viven en lugares con temor a derrumbes. Hay muchos. Los puedes buscar.