FORO CUBANO Vol 4, No. 35 – TEMA: REFLEXIONES DE LA GUERRA FRÍA–

Guerra Fría y dictaduras en Latinoamérica

Por: Juliana Tagliaferri & Daniel Felipe Pulido
Agosto 2021

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Hasta el día de hoy son evidentes las secuelas dejadas por la Guerra Fría en América Latina. En este texto se revisa la construcción de gobiernos satélites por parte de Estados Unidos y de la Unión Soviética en América Latina, haciendo hincapié en lo ocurrido en los casos de Cuba y Chile.

La Guerra Fría fue un suceso histórico que marcó las dinámicas del mundo entero, trayendo consigo una lucha económica, social, política e ideológica. Abordando el contexto latinoamericano, el continente se vio impactado por el conflicto capitalista y soviético a tal punto de convertirse en el “patio trasero” de las acciones de las potencias para lograr el poderío e influencia global. En este sentido, el origen de los gobiernos latinoamericanos durante la Guerra Fría estuvo fuertemente influenciado por el interés de instaurar gobiernos de derecha para mitigar el avance del socialismo, o de izquierda con el fin de frenar el capitalismo. De esta manera, las dictaduras reflejan ese juego de poder que acarreó coyunturas críticas en la historia de la región y en la actualidad permite ver ciertas secuelas en las dinámicas de los países.

Particularmente, países como Chile y Cuba son claros ejemplos de la incidencia de las potencias en la instauración de gobiernos a favor de sus propios intereses. En primera instancia, la relación que tuvo Cuba con la URSS parte de la necesidad cubana a causa del impedimento de una independencia por parte de Estados Unidos. “Las agresiones del imperialismo aceleraron el proceso revolucionario", dijo Castro a Frei Betto en una entrevista que fue un pilar del libro Fidel y la Religión. Esta alianza nace de una fallida invasión a Bahía de Cochinos en 1961 por parte de los cubanos exiliados con el apoyo del gobierno estadounidense.

Este resentimiento cubano nace en gran medida por un “falso apoyo” por parte de los norteamericanos en la guerra cubana por la independencia de España. A los ojos de los cubanos, estos les arrebataron su tan anhelada victoria, y pronto se darían cuenta que cuando se fue un amo colonial, otro se impuso. No solo durante esta campaña, la cual estuvo envuelta en menosprecio hacia las fuerzas armadas locales por parte de un poder militar estadounidense más consolidado, sino por la prohibición a los soldados cubanos de asistir a la rendición del ejército español en Santiago de cuba, a la cual ni a su comandante general le fue permitido asistir. Todo esto desencadenó en la ruptura de la relación cubano-estadounidense. 

Luego del fracaso de la invasión de Bahía de Cochinos en 1961, Fidel Castro oficializó aquella revolución como socialista. Con lo cual Cuba entró en el radar de la URSS y dio paso a todos los hitos históricos como la crisis de los misiles, la entrada de Cuba al Congreso de Ayuda Mutua Económica (CAME), entre otros. En el ámbito económico, las interacciones de Cuba con la Unión Soviética se evidenciaron en los soviéticos pagando las importaciones de níquel y azúcar a los cubanos a mayor precio que el del mercado mundial, a cambio de venderle a la isla petróleo a precios inferiores de los de éste. Dichos sucesos marcaron profundamente la historia cubana como un periodo de expectativa, donde la única certeza era la dependencia para con el bloque soviético que aún perdura, y de este mismo modo sigue mostrando patrones de represión hacia la prensa, medios de comunicación e incluso el arte, ya que se censura fuertemente todo aquello que no vaya en la línea oficialista.

Ahora bien, para abordar el caso chileno, es menester partir del denominado Plan Cóndor, un plan instaurado por el gobierno estadounidense alrededor de 1960 cuyo fin consistió en implementar operaciones de inteligencia contra los opositores mediante el apoyo material y económico a las fuerzas militares de los países latinoamericanos. En 1970, asciende a la presidencia Salvador Allende, un personaje político que apoyaba los partidos de izquierda y pretendía instaurar en Chile una suerte de socialismo por la vía democrática basado en estrategias como la estatización de grandes medios económicos del país, la reforma agraria y la nacionalización de recursos autóctonos provenientes de la minería, es decir, a grandes rasgos una economía de planificación. La implementación de sus políticas, el desabastecimiento de recursos básicos y la paralización de gremios económicos, fueron algunas de las causas para que se consolidara una fuerte oposición a nivel doméstico y sistémico. Esto a su vez generó que Estados Unidos pusiera a disposición de Chile los recursos necesarios para frenar al gobierno socialista de Allende.

En 1973, mediante un golpe de Estado premeditado, llega el militar Augusto Pinochet al poder. Como líder de la junta militar instaura una dictadura y un sistema económico neoliberal que perduraría alrededor de 17 años trayendo consigo una serie de cambios abruptos y coyunturas que marcarían la historia chilena para siempre. Este gobierno se caracterizó por ser una dictadura que violó los derechos humanos de los chilenos y extranjeros tal como se indica en la memoria histórica de Chile bajo las siguientes metodologías:

La coerción de la libre circulación, detenciones arbitrarias, prisión, desapariciones forzosas, ejecuciones sin juicio previo, ejecuciones colectivas, negación del derecho a apelar las sentencias de las Cortes Marciales, homicidios, exilio, relegaciones, secuestros, intimidación, intentos de homicidio, amenazas de muerte, allanamientos… (Memoria histórica de Chile, 2018).

En este sentido, la memoria de Chile quedó marcada por un periodo de fuertes represiones e incertidumbre, con ejecuciones masivas de opositores y de sospechosos de serlo, llevadas a cabo en lugares emblemáticos como el Estadio Nacional o la Colonia Dignidad, algunos ejemplos de los múltiples escenarios donde sucedieron actos atroces e inhumanos. El pueblo chileno desde 1983 no pudiendo soportar más la difícil situación incitó a una oposición a la dictadura, que dio como resultado la salida de Pinochet mediante el plebiscito realizado en 1989, año en el cual también se realizaron las primeras elecciones democráticas para restaurar el orden, la soberanía y autonomía en Chile.

Conclusiones

Actualmente, se evidencia una colaboración de Cuba con Rusia partiendo de sus embajadas y consulados ubicados respectivamente. Asimismo, en Chile los lazos con Estados Unidos continúan teniendo gran notoriedad, y a pesar de contar con soberanía, la opinión de la potencia repercute sobre la percepción chilena. Adicionalmente, tanto Cuba como Chile actualmente cuentan con relaciones comerciales y de cooperación mediante tratados y diplomacia con los auspiciadores de la Guerra Fría.

América Latina y puntualmente los casos expuestos, Cuba y Chile, muestran con claridad cómo se desarrolló esa lucha principalmente ideológica durante la Guerra Fría, que pretendió evitar la expansión del adversario a toda costa. Las dictaduras instauradas pueden ser vistas como un juego de ajedrez en el “patio trasero” de Estados Unidos y la Unión Soviética, donde países como Chile y Cuba representaron simplemente fichas dentro del gran juego por el control y poder. Adicionalmente, las dictaduras generaron inestabilidad económica, social y política en Latinoamérica basado en lo anteriormente expuesto. Finalmente, el poderío militar fue un agente clave para propiciar golpes de Estado y persecuciones políticas, cumpliendo con los intereses de los protagonistas de este acontecimiento histórico.

Referencias

Derechos Humanos. (2018). Memoria chilena. http://www.memoriachilena.gob.cl/602/w3-article-96588.html

Golpe de Estado. (2018). Memoria chilena. http://www.memoriachilena.gob.cl/602/w3-article-92405.html

¿Quién convirtió en comunista al líder cubano Fidel Castro? (2016, 28 noviembre). BBC NEWS. https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-38126553