FORO CUBANO Vol 5, No. 44 – TEMA: DEPORTE Y AUTORITARISMO –

Fútbol y autoritarismo

Por: José Andrés Vanegas Peña

Mayo 2022

Vistas

Históricamente los regímenes autoritarios han estado presentes por largos periodos de tiempo en diferentes partes del mundo, estos gobiernos se caracterizan principalmente por concentrar todo el poder del Estado y personalizar la autoridad del gobierno. Asimismo, los autoritarismos se destacan por la construcción de mecanismos de control que tienen como objetivo controlar y subyugar a la población, ya sea por medio de la represión o la manipulación social (Linz, 1975). Estos mecanismos se han aplicado en diversas esferas de la vida pública, particularmente, este escrito ahondará en el deporte, más concretamente en la relación del autoritarismo con el fútbol.

Desde siglos atrás, la humanidad encontró en el deporte una disciplina que explota al máximo el potencial de los individuos, por ello, diferentes regímenes autoritarios han aprovechado el deporte como un mecanismo propagandístico que busca exaltar los valores de una sociedad, su supuesta superioridad racial, la fortaleza de su partido político o la grandeza de su líder. Por esta razón, el fútbol, luego de su internacionalización masiva en las primeras décadas del siglo pasado, se convirtió en un espectáculo para toda la sociedad (FIFA, 2012), es así que varios gobiernos autoritarios a lo largo del siglo XX vieron en este deporte la oportunidad de mostrar al mundo el esplendor de su proyecto político.

Mussolini y los mundiales de fútbol

El primer caso de esta relación lo encontramos en la Italia de los años 20 y 30 con la consolidación del fascismo como fuerza política imperante en todo el país. Allí, Benito Mussolini, líder supremo del fascismo, aprovechó el descontento general que había en su país tras la Primera Guerra Mundial y tomó el poder, instaurando al Partido Nacional Fascista como único partido legal en el país. Así, el fascismo italiano se caracterizó por exaltar la fuerza, la voluntad, la disciplina y el deber con la patria en la juventud italiana, valores que desde el fútbol podrían ser demostrados ante el mundo, por lo cual, Mussolini logró que el mundial de fútbol de 1934 se celebrara en Italia (Villalobos, 2013).

Mussolini advirtió a los dirigentes del fútbol italiano la importancia de ganar a toda costa el campeonato, de lo contrario las consecuencias serían fatales. Por ello, la selección italiana, conocida como azzurri, recibió la orden explícita de ganar el mundial, algo que impulsó a la selección italiana a pasar todas las fases de eliminatorias para disputar la final. Esto no pudo haberse logrado sin el dudoso arbitraje por parte de los colegiados y la clara violación del reglamento del deporte por parte de los jugadores italianos. Finalmente, los azzurri lograron conquistar el trofeo, no obstante, en el partido de la final contra Checoslovaquia, tras ir perdiendo al minuto 70 uno a cero, fue necesaria la amenaza expresa de muerte por parte del Duce para que el cuerpo técnico y el equipo ganaran la final y conservaran sus vidas (Villalobos, 2013).

Una historia similar ocurriría 4 años más tarde para los azzurri en el mundial de 1938 celebrado en Francia. Esta vez, los italianos llegarían nuevamente a la final del certamen y tras ser nuevamente amenazados de muerte por el Duce lograron imponerse ante Hungría 4 a 2, en un mundial en el que los italianos utilizarían en algunos partidos uniformes de color negro (como las Camisas Negras) y saludos que representaban al movimiento fascista de su país, algo que disgustaría mucho a los hinchas del seleccionado francés. Estos dos episodios marcarían la historia del fútbol mundial como un periodo oscuro en que el autoritarismo se impuso en el deporte y jugó sucio para obtener la victoria (Villalobos, 2013).

La estrella que apagó el nazismo

Por aquellos años en los que Mussolini afianzó su poder en Italia, un joven austriaco estaba dando sus primeros pasos para convertirse en la leyenda más grande del fútbol en Austria. Matthias Sindelar, comparado por algunos contemporáneos como el “Messi austriaco”, fue un jugador espectacular desde todos los aspectos ofensivos del fútbol: una altura importante para el juego aéreo, una precisión impecable para los pases y un hambre de gol incomparable. Sus acciones en el campo de juego le permitieron en 1926 llegar a la selección nacional de su país, conocida mundialmente como Wunderteam (o equipo maravilla) dado que la calidad de la gran mayoría de sus jugadores la llevaron a ser reconocida como una de las mejores selecciones nacionales de toda la historia (Baldo, 2018).

Por desgracia para este periodo legendario del fútbol austriaco, Hitler anexionó Austria en el proceso conocido como Anschluss el 12 de marzo de 1938, a unos pocos meses de celebrar el Mundial de Francia de 1938. Esta anexión supuso un desafío enorme para el fútbol nacional de Austria, pues muchos de los jugadores del Wunderteam se vieron en la obligación de huir (por el hecho de ser judíos), la liga local se disolvió y varios de los mejores jugadores que se quedaron serían obligados a jugar para la selección alemana (Baldo, 2018).

Para ello, se llevó a cabo un partido amistoso entre alemanes y austriacos. Este partido se celebró en Viena con la presencia del mismo Adolf Hitler, donde Sindelar, apodado el hombre de papel, participó en el encuentro y como gesto de orgullo por el fútbol de su país demostró que su selección era superior a la del Reich.  Incluso, el hombre de papel anotó un gol en el encuentro que celebró con un baile poco usual para la época enfrente de la gradería donde se encontraba el propio Führer. Esto sentenció la carrera futbolística de la estrella austríaca, pues luego de también negarse a jugar para los nazis su cuerpo fue hallado sin vida en enero de 1922 en Viena, las autoridades llegaron a la conclusión de que el jugador “murió por inhalación de monóxido de carbono”, pero lo que nunca se sabrá a ciencia cierta es si su muerte se dio por decisión propia o por acción de la Gestapo, la policía secreta de los nazis, ante la negativa del hombre de papel frente a jugar para Hitler (Villalobos, 2013).

Los valientes jugadores del Zaire

Esta convulsa relación entre fútbol y autoritarismo no se daría únicamente en Europa. En este caso, el Estado que hoy conocemos como República Democrática del Congo fue dominado a mediados de los años 60 y hasta finales de los 90 por un excéntrico dictador llamado Mobutu Sese Seko, quien obtuvo el poder de su país tras un golpe de Estado en medio de la Guerra Fría. Una vez en el poder, el dictador decidió rebautizar al país y a partir de 1971 se conoció con el nombre de Zaire.

Los años en donde Mobutu se hizo con el poder coincidieron con la gloriosa victoria de la selección de fútbol de Zaire en la Copa Africana de Naciones de 1974, logrando también la clasificación al mundial de Alemania Occidental del mismo año, un logro único para la región del África negra pues nunca una selección de esta zona había clasificado a un mundial. Pero, como hemos visto, el deporte es una fuente de la que el autoritarismo se nutre para fortalecer su propaganda, por lo que el mandatario no dudó en premiar al equipo de “los leopardos” con diversos lujos y viajes (Sanz, 2018).

Sin embargo, una vez en territorio germano, el equipo cayó inicialmente dos a cero frente a Escocia, por lo que el gobierno del Zaire optó por dejar de pagarle a sus jugadores, los cuales decidieron protestar en el partido siguiente ante Yugoslavia “paseándose por la cancha”, siendo humillados históricamente 9 a 0 tras no oponer resistencia. Es aquí cuando las expectativas positivas de Sese Seko se transforman en humillación, por ello, el día previo al último partido de la fase de grupos para el Zaire, el dictador decide enviar una advertencia a los Leopardos: “si llegaban a caer más de 4 a 0, jamás regresarán a su casa”, el problema era que el siguiente partido sería contra Brasil (López, 2018).

Así, el reto frente a Brasil no era futbolístico para los jugadores del Zaire, sino una cuestión de vida o muerte. Por ello, los jugadores hicieron todo lo posible para evitar ser goleados y así conservar sus vidas, fue así como durante el encuentro se llevaron a cabo acciones futbolísticamente irracionales que llevaron a la burla por parte del público hacia la selección de los Leopardos (López, 2018). Lo que nadie sabía era que el conjunto africano estaba evitando su propia muerte. Uno de sus jugadores lo relata así:

 

Los jugadores brasileños se reían, pensaban que era divertido. Los aficionados también. Me sentía muy enfadado con ellos en ese momento. No sabían la presión que estábamos sufriendo nosotros como para que encima tuviéramos que aguantar sus burlas. Fue muy doloroso (López, 2018).

 

Finalmente, el equipo regresó a su país asustado, al llegar al aeropuerto en Zaire el dictador había prohibido a la gente recibir al equipo cuando bajara por el avión. Condenados para siempre al rechazo y al olvido en su país, los Leopardos pasaron a ser la burla de aquel entonces en la prensa deportiva mundial por el escaso “conocimiento” del deporte que se alegó en los medios tras su participación, pero en verdad su paso por el fútbol mundial estuvo manchado por la huella violenta de su dictador (López, 2018).

Reflexiones finales

Para concluir, se pudo observar que el fútbol ha sido utilizado por los gobiernos autoritarios como una herramienta de propaganda para encarnar el ideal del régimen de turno, pero esta apropiación ha dejado como resultado episodios trágicos para el deporte que van desde las amenazas expresas de muerte y la muerte misma. Por ello, es notorio que los autoritarismos buscan cooptar todas las esferas sociales posibles para expandir más su influencia no solo en el ámbito regional sino incluso mundial, esto ha trastocado los valores fundamentales de la competencia sana, pues en caso de fracasar los deportistas se enfrentan a los aparatos represivos del régimen dictatorial.

Referencias 

Baldo, E. (2018). El misterioso final de Matthias Sindelar, el Messi austríaco que se negó a ser parte de la Alemania de Adolf Hitler. Infobae. https://www.infobae.com/america/deportes/2018/04/01/el-misterioso-final-de-matthias-sindelar-el-messi-austriaco-que-se-nego-a-ser-parte-de-la-alemania-de-adolf-hitler/

FIFA. (2012). La historia del fútbol. https://web.archive.org/web/20120712091303/http://es.fifa.com/classicfootball/history/game/historygame1.html

Linz, J. (2000). Totalitarian and Authoritarian Regimes. Lynne Rienner Publishers.

López, D. (2018, marzo 22). La pesadilla de Zaire en Alemania’74. Panenka. https://www.panenka.org/miradas/la-pesadilla-zaire-alemania74/

Sanz, F. (2018, mayo 19). Zaire: La selección que jugó un Mundial amenazada de muerte por su presidente. El Comercio Perú. https://elcomercio.pe/mundo/actualidad/zaire-seleccion-jugo-mundial-amenazada-muerte-presidente-noticia-521098-noticia/

Villalobos, C. (2013). Fútbol y fascismo: Los mundiales de Mussolini y Hitler. Jot Down Cultural Magazine. https://www.jotdown.es/2013/08/futbol-y-fascismo-los-mundiales-de-mussolini-y-hitler/