FORO CUBANO Vol 5, No. 49 – TEMA: 11J: "RELACIONES DE PODER Y CONSOLIDACIÓN AUTOCRÁTICA EN CUBA" -

Entrevista a Rosa María Payá Acevedo 

Vistas

Por:  Hans Carrillo

Octubre 2022

Rosa María Payá Acevedo es una activista cubana nacida en La Habana el 10 de enero de 1989. Es Licenciada en Física por la Universidad de la Habana y egresada de la Universidad de Georgetown en Washington DC de los programas Global Competitive Leadership y del Summer Institute on the Constitution. Es la fundadora de la iniciativa ciudadana “Cuba Decide” que busca un cambio de sistema en Cuba hacia la democracia y el Estado de Derecho a través de la realización de un plebiscito vinculante con condiciones que merzcan el reconocimiento de la comunidad internacional. Es directora ejecutiva de la Fundación para la Democracia Panamericana y presidente honoraria de la Red Latinoamericana de Jóvenes por la Democracia, la cual está presente en 20 países de la región. En mayo de 2020 encabezó la iniciativa "Solidaridad entre Hermanos" lanzada por la Fundación para la Democracia Panamericana (FDP) y en colaboración con la Ciudad de Miami, que recaudó donativos para el pueblo cubano. Igualmente, Rosa es hija reconocido líder opositor del gobierno cubano y fundador del Proyecto Varela, Oswaldo Payá, quien fue asesinado en 2012 en un atentado ejecutado por el régimen cubano. Tras la muerte de su padre, Rosa María Payá y su familia sufrieron el recrudecimiento del hostigamiento y la persecución, empujándola a ella y su familia al exilio, en Miami. Su ardua labor como activista la ha llevado a reunirse con personalidades como el presidente de Uruguay, Luis Lacalle, el secretario general de la OEA, Luis Almagro, la presidente constitucional de Bolivia Jeanine Áñez, el presidente colombiano Iván Duque, el brasileño Bolsonaro, entre otros.


Hans: Rosa me da muchísimo gusto que hayas podido concedernos esta charla. Es un honor para mí poder escuchar al vivo parte de las vivencias de una persona como tú, que tanto hace por el pueblo cubano y el futuro democrático de nuestro terruño así mis palabras no alcanzarían para demostrarte mi profunda gratitud, de verdad que sí. 
Rosa María Payá: Imagínate, Hans, soy yo quien agradece la invitación y accedo con mucho placer.  


Hans: Rosa, pues para comenzar, me gustaría que nos cuentes: ¿En qué momento saliste de Cuba y cuáles fueron las principales motivaciones para hacerlo? 


Rosa María Payá: Después de asesinato de mi padre, en julio de 2012, nosotros comenzamos a denunciar inmediatamente que había sido asesinado y a exigir investigación independiente. Teníamos la información, los mensajes de textos iniciales de los sobrevivientes al atentado, pidiendo auxilio y diciendo que estaban rodeados de militares. Entonces nosotros empezamos a publicar todo lo que teníamos y ahí la represión se volvió contra nosotros. Los mismos carros que perseguían a mi papá, también ya perseguían a mis hermanos. Ellos manejaban el auto de mi papá, que era un Volkswagen del 64 y perseguían a mis hermanos, pero vestidos de militares para que todo el mundo supiera que nos estaban persiguiendo. Teníamos seguimiento a todas partes a donde íbamos. Fueron muy agresivos con mi madre y conmigo. Sufrí fuertes amenazas con frases como: “hija de puta te vamos a matar”. Pero pude salir por primera vez del país en marzo del 2013. Incluso estuve en Ginebra poco tiempo después del asesinato de mi padre denunciando lo ocurrido. Y bueno, después de todo este acoso y de la experiencia del asesinato de mi padre, mi familia y yo decidimos salir como refugiados políticos para Miami, en junio del 2013. De mi familia, yo fui la única que estuvo regresando varias veces a mi casa. Después mi mamá intentó volver de Cuba y no la dejaron. Pero yo sí me mantuve por algún tiempo yendo y viniendo de Cuba, hasta que un día el régimen cubano fue a mi casa con la información de que habían iniciado un proceso de investigación en mi contra por crímenes contra la Seguridad del Estado, instigación a delinquir y otros delirios de estos que ellos se inventan para reprimir y encarcelar opositores. Después de esto yo demoré un poco mi regreso vino el COVID-19 y ahora cunado intenté regresar en noviembre de 2021, pues no permitieron el vuelo, porque no le dieron permiso a nuestro vuelo para aterrizar, así nunca despegamos de Miami. 


Hans: Para muchos cubanos, y lo digo por experiencia propia, verse obligado a permanecer fuera de Cuba, especialmente por motivos políticos, es una de las experiencias más desgarradoras por las cuales pudiéramos pasar ¿Cuáles impactos ha tenido en ti permanecer en Estados Unidos, lejos de tu tierra natal?


Rosa María Payá: Vernos forzados al exilio fue algo atroz, como familia y sin mi padre. Fue especialmente difícil y doloroso por las razones que nos empujaron fuera de la isla. Yo me resistí y me resisto a que la dictadura determine donde tengo que vivir y cuando entro y salgo de mi país. Por este motivo regresé, en cuanto pude, a pesar de la represión y del acoso que sufría toda vez que estaba en mi país, en mi casa. Por supuesto que el régimen cubano es una dictadura totalitaria y tiene todo el poder en sus manos. Y, desgraciadamente, esta dictadura terminó usando todo este poder y esta fuerza para impedirme entrar a mi país en noviembre del año pasado (2021). 


Hans: ¿Como haces para sentirte conectada con la gente en Cuba y sus padecimientos? 


Rosa María Payá: Soy parte del pueblo cubano. No tengo que hacer ningún esfuerzo para sentirme conectado con la gente de Cuba porque soy parte de ella, como los son todos los cubanos que en estos momentos están viviendo en la diáspora. Además, todos nosotros, como movimiento, como iniciativa ciudadana, tenemos nuestro centro en la isla y, por tanto, incluso aunque yo no esté físicamente allá, nos mantenemos todo el tiempo en comunicación, conectados con las personas que dentro de la isla están trabajando por un cambio de sistema en Cuba hacia la democracia y un Estado del Derecho. Todo esto, mas allá de nuestra comunicación constante con nuestros amigos y familiares. Y todavía más, diría que esta constante conexión con Cuba y su gente también consiste en monitorear la represión, el acoso y denunciar las violaciones de derechos humanos. Y todas estas cuestiones no ofrece muchas informaciones importantes que nos hacen estar más conectados con eventos que pasan dentro de la isla que muchos amigos que viven dentro de la isla y que producto de la desinformación y las pésimas comunicaciones, pues a veces no se enteran de lo que está pasando en el barrio de al lado. 


Hans: Rosa, cuéntanos sobre tus experiencias en la escuela y en universidad en general, siendo quién eres


Rosa María Payá: Toda mi vida he sido consciente de la excepcionalidad de la cual es consciente el hijo o la familia de un disidente en Cuba, no solo la mía. En muchos sentidos soy afortunada de haber crecido en una familia libre. Donde me animaban a ser yo misma y además mis padres predicaban con el ejemplo. Mi padre nos decía frecuentemente: “ustedes dicen lo que ustedes quieran y después ya nos arreglamos”. Esa era una suerte que no tenían mis amigos. Mis amigos tenían que llegar a casa y escuchar cómo sus padres les decían: “por favor, no digas lo que piensas, por favor no hables abiertamente mal del régimen para que nosotros no tengamos problemas”. Yo tuve la suerte de crecer libremente en medio de un país que es una cárcel. La Seguridad del Estado, tal y como hacen todavía, visitaba a la seño del círculo infantil y visitaba también al director de la (escuela) primaria, y visitaba también a los profesores de la (escuela) secundaria y visitaba también a los padres de mis amigos en el Pre (universitario) y, por supuesto, estaba allí en la universidad. Algunos profesores eran más partícipes del aparato represivo que otros. Mi experiencia no ha sido la peor, peor le ocurrió a Saily Navarro, que fue expulsada de la Universidad y Harold Cepero, que también fue expulsado de la Universidad de Camagüey. A mí nunca me botaron, me presionaron varias veces, en algún momento amenazaron con botarme, hasta que me dejaron sin trabajo, pero eso fue un año después, no fue durante mi etapa universitaria. Por supuesto, con las mismas presiones que sufren muchos, ahora mismo, y en algunos casos ha sido mucho peor, en algunos casos han sido expulsados antes de poder graduarse.


Después de graduarme, yo trabajé en el Instituto de Geofísica y Astronomía. Para allá me mandaron cuando terminé Física. La Astronomía y la Geofísica son fascinantes, pero no es mi campo. Yo trabajaba en Biofísica, esa fue mi tesis, es lo que me interesa, lo que me gusta y lo que hacía en ese momento. Y lo hacía en otro Instituto al que, por supuesto, no me mandaron, que es el INRE, que es un Instituto que pertenece a la Universidad de La Habana, pero que cuando terminé el primer año de Servicio Social el director de este Instituto me llamó y me dijo: “ven a trabajar, tu línea de investigación está abierta, ven para acá”. Como todos conocen, es un proceso muy complejo el de cambiarse de trabajo durante el Servicio Social, pero yo quise irme para el INRE. En ese tiempo en el que yo me estaba cambiando de trabajo, Raúl Castro y Fidel Castro dan la orden de asesinar a mi padre y matan a mi papá y a Harold en julio del 2012. A mí me dieron todas las bajas del centro de Astronomía y, cuando llego a la Universidad de La Habana, con mi traslado y la carta del director del INRE pidiéndome, la vicerrectora me dice: “tú no vas a entrar a la Universidad de La Habana”. Ahí tuvimos una discusión larga en la cual ella no podía dar una sola razón para impedir mi entrada a la Universidad de La Habana. Mismo así, no me dejó entrar a trabajar a la Universidad de La Habana y, por supuesto, ya no tenía trabajo porque ya me había ido del Instituto de Astronomía. Este fue el subterfugio que usaron para, simplemente, dejarme sin trabajo. A otros le han aplicado otras estrategias, con otros han sido más directos o represivos. La vicerrectora, porque el rector no se sentó conmigo, no se atrevió a abrir la puerta, simplemente dijo: “no vas a entrar” y me quedé sin trabajo.


Hans: que triste realidad, Rosa, la de ver un país que prefiere en los puestos de trabajos personas que comulguen con los ideales políticos aun cuando sean incompetentes. De un país así no se puede esperar nada bueno y la realidad así lo demuestra. Conozco bien esa sensación de prohibir la entrada en instituciones educativas, pues en el preuniversitario me dijeron la misma cosa: tú no vas a la universidad porque la universidad es para los revolucionarios. Al final entré, pero bueno, hoy no se trata de mi experiencia jajaja. Rosa, cuéntanos: ¿cómo vivenciaste el Proyecto Varela? 


Rosa María Payá: Con mucha ilusión. Yo era una adolescente, pero entendía que la movilización que estaba teniendo lugar era histórica. Decenas de miles de cubanos ponían su nombre y dirección en una propuesta que traería la libertad. Muchos mas no se atrevían a firmar, pero apoyaban la iniciativa. Recuerdo que los desconocidos en la calle paraban a mi padre para saludarlo o felicitarlo. Cuba estaba viviendo una Primavera y así lo decía mi padre. También vivimos con mucha tensión mi padre y todo los lideres del Movimiento Cristiano de Liberación (MCL) y del Proyecto Varela (PV) pues éramos acosados por los agentes de la Seguridad que vigilaban meticulosamente cada movimiento de la familia Payá. La persecución llegó al límite en el 2003 con la encarcelación de los acusados por supuestos actos “contra la independencia o la integridad territorial del Estado”. Estos acontecimientos represivos se conocieron después como Primavera Negra de Cuba. 


Hans: ¿Cuáles son los mayores legados que tu papá ha dejado en ti y en lo que haces? 


Rosa María Payá: Es muy complejo para mí separar a mi papá del líder opositor, del símbolo de resistencia, del pensador que también fue. Yo creo que el sentido de responsabilidad que mi papá tenía por lo que pasaba a su alrededor, por lo que me pasaba a mí, y por lo que les pasaba a los vecinos y por lo que le pasaba a Cuba, marcó toda su vida. Y yo creo que los cubanos en general podemos encontrar inspiración en esa actitud ante la vida, después de sesenta y dos años de totalitarismo, después de las decisiones personales que todos tomamos, pensando, en primer lugar, en nosotros mismos como ciudadanos con aspiraciones de ser libres. El hecho de que haya personas en Cuba que, como mi padre, al riesgo de sus propias vidas, decidan tomar acción por ellos, por su felicidad, pero también por la libertad y la felicidad de todos los cubanos, es una actitud que transversalizó toda su vida y que yo creo que podemos intentar emular. Y le diría a las nuevas y viejas generaciones de activistas y a toda Cuba en general, que uno de los legados que cargo en mi pensamiento y en mis acciones, es la generosidad, la apertura que tenía mi padre, quien era una persona sumamente inclusiva. Era tan inclusiva que quería que todos formaran parte de la decisión, que todos tuvieran ese derecho, que todos pudieran participar. Él, de verdad, creía que todos debemos ser parte de la solución. Yo creo que son ideas a las que debemos volver de vez en cuando, cuando nos abrumemos en este camino de represión y, en muchos casos, de frustraciones. Debemos recordar que todos tenemos algo que hacer, que todos tenemos un valor y que, además, de alguna forma u otra agregamos valor a esta lucha. Para entender mejor de lo que hablo, le recomiendo a todo el que pueda que se lea su libro, que se lea “La noche no será eterna”. Desde el título habla de esperanza y, bueno, el optimismo y la esperanza también marcaban a mi papá, pero también la confianza en los cubanos, la voluntad de trabajar con ellos, de recogerse las mangas y empezar a trabajar con cada uno de los que componen esta sociedad. Le recomiendo a todos que busquen su pensamiento. Yo, como hija, recuerdo muchas otras cosas. Como hija, recuerdo su alegría, su protección, el hecho de que no importa cuán difícil estuviera la situación, si tú estabas con él sabías que no iba a pasar nada. Al menos esa era la sensación que él transmitía. Y eso es también lo que nos robaron, lo que le robaron a mi familia cuando lo asesinaron y lo que, en gran medida también, le quitaron a la sociedad cubana cuando decidieron matarlo a él y también a Harold.


Hans: Rosa, frecuentemente te hemos visto desarrollando un activismo muy centrado en el diálogo con gobiernos y organizaciones internacionales como la OEA, entre otras. ¿Cuáles han sido tus motivaciones para adoptar con mayor frecuencia este tipo de activismo y cuáles principales logros se visualizan a partir de estas acciones? 


Rosa María Payá: El activismo de Cuba Decide esta centrado en la Isla, donde se encuetran la mayor cantidad de promotores. Ahora, un pilar importante de la dictadura cubana es el apoyo que recibe desde afuera tanto a nivel económico como político-estratégico. Por tanto, una linea de acción esencial de nuestra iniciativa está dirigida a incidir sobre los gobiernos e intituciones internacionales para que apoyen la demanda de cambio del pueblo cubano, para que dejen de financiar la represión y presionen a las autoridades de la dictadura en el sentido de que rindan cuentas por sus actos. En este sentido, varios logros hemos tenido ya, como pueden ser: 


•    El establecimiento y defensa de más de 200 nuevas alianzas en 32 países, de las cuales 28 son con organizaciones internacionales y el resto se conforman con entidades políticas en Europa y las Américas. Estos esfuerzos dieron como resultado la adopción de más de 114 propuestas de políticas o declaraciones de defensa que respaldan la solidaridad con los activistas cubanos de derechos humanos, sus acciones y llamados en aras de la libertad. 


•    La exposición de la injerencia de los servicios de inteligencia de la dictadura cubana y sus intentos de desestabilizar la democracia en la región. A raíz de este esfuerzo, el gobierno boliviano decidió soberanamente suspender sus relaciones diplomáticas con la dictadura cubana, ante la constante hostilidad de las autoridades de la isla y los insultos del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba.


•    El impulso y apoyo, en los últimos 3 años, de varias resoluciones del Parlamento de la UE, que incluyen: 1) Resolución del Parlamento Europeo, de 15 de noviembre de 2018, sobre la situación de los derechos humanos en Cuba ; 2) Resolución del Parlamento Europeo, de 28 de noviembre de 2019, sobre Cuba, en particular el caso de José Daniel Ferrer ; 3)  Resolución del Parlamento Europeo, de 10 de junio de 2021, sobre los derechos humanos y la situación política en Cuba ; 4) Resolución del Parlamento Europeo, de 16 de septiembre de 2021, sobre la represión gubernamental de las protestas y de los ciudadanos en Cuba  y 5) Resolución del Parlamento Europeo, de 16 de diciembre de 2021, sobre la situación en Cuba, en particular los casos de José Daniel Ferrer, la dama de blanco Aymara Nieto, Maykel Castillo, Luis Robles, Félix Navarro, Luis Manuel Otero, el pastor Lorenzo Rosales Fajardo, Andy Dunier García y Yunior García Aguilera . 


•    La creación, en noviembre de 2021, del Foro Parlamentario Transatlántico. Desde la primera reunión de parlamentarios transatlánticos, que tuvo lugar en el propio mes de noviembre en la ciudad de Miami, los miembros del foro han seguido los puntos de la Declaración de Miami. También, el Senador Housakos, de Canadá, presentó una resolución pidiendo al gobierno que denuncie las violaciones a los derechos humanos. Además de esto, se han sumado más eurodiputados, congresistas estadounidenses y parlamentarios uruguayos, bolivianos, costarricenses y chilenos al Foro. Algo también importante refiere a este foro, es que en mayo de 2022 ampliamos el mismo y realizamos la segunda reunión en el Congreso de los Estados Unidos. La Declaración final de este encuentro en Washington DC, está disponible para quien quiera tener acceso en la página de la Fundación Democracia Panamericana . 


•    Por último, y aunque todavía podríamos hablar de otros logros, cabe destacar que en junio de 2022 participamos en la Cumbre de las Américas celebrada en Los Ángeles, (LA) California. En este encuentro Cuba Decide y los cubanos de LA se dieron cita en torno al Centro de Convenciones para manifestarse a favor de los puntos anteriores y exigir la liberación de los presos políticos en Cuba. Desde allí marcharon al acto organizado por Cuba Decide, al que asistieron decenas de jóvenes de toda América Latina, miembros de JuventudLac, los activistas y artistas cubanos reunidos en la cumbre y una representación de los nicaragüenses y venezolanos. diásporas. Y esto es muy importante porque no permite consolidar alianzas, empatías entre diferentes organizaciones y ciudadanos en función de un objetivo común, que es la denuncia de los autoritarismos en nuestra región y la defensa de la democracia. 


•    Muy relacionado a ese punto anterior sobre la movilización, otra conquista a sido el fortalecimiento del compromiso de la diáspora, que ha sido un componente clave de nuestro trabajo. Hemos podido fortalecer el involucramiento de la diáspora en eventos o movilizaciones por la defensa de la democracia en Cuba y en la región latinoamericana en general. Por ejemplo, en numerosas ocasiones se organizaron eventos que incluyeron acciones simultáneas en 25 ciudades de 19 países: EE. UU. (Nueva York, Orlando, Maryland, Las Vegas, Miami, Washington D.C.); Europa (España, Países Bajos, Bélgica y Suiza) y Latinoamérica (Brasil, Guatemala, Colombia, Honduras, El Salvador, México, República Dominicana, Bolivia, Chile, Argentina, Uruguay, Perú, Venezuela). También se llevaron a cabo otros eventos secundarios en más países del mundo, incluidos: Alemania, el Reino Unido e Italia.


•    Hemos conseguido realizar varias acciones dentro de la isla específicamente. Por ejemplo, durante los últimos 3 años, se implementó un esfuerzo expansivo para llevar a la población cubana informaciones sobre sus derechos humanos fundamentales. Durante el período 2018-2021, más de 2 millones de personas en Cuba fueron alcanzadas con estos mensajes y se comprometieron a tomar medidas para defender sus derechos. De igual forma, la plataforma creció en la isla hasta incluir más de 2200 afiliados en 150 ciudades y pueblos. Además de esta ampliación, más de 800 defensores de derechos humanos fueron capacitados en las actividades de la plataforma y temas de derechos humanos. El número de ciudadanos que participaron en acciones de incidencia en la isla fue como mínimo de más de 9,000 en todas las movilizaciones. Otros ejemplos concretos de los esfuerzos de defensa en la isla fueron: 1) la campaña de Asistencia Humanitaria; 2) la iniciativa Pasos de Cambio donde se invitó a más de 40 cubanos en la isla, pero se les prohibió (a todos menos 3) asistir al evento; 3) organización de numerosas protestas en fechas clave, y 4) el desarrollo de campañas como: NI1+ (con cientos de cubanos); YO VOTO NO (donde participaron miles de cubanos), además de otras campañas que piden la libertad de los presos políticos y, específicamente, la campaña “Luz de Alarma” en rechazo al Congreso del Partido Comunista en 2021 que, por sí sola, propició la participación de más de 5,000 personas en toda la isla.


•    Y bueno, además de todo lo anterior, y regresando al ámbito internacional, otro logro ha sido mi intervención en el parlamento ecuatoriano, donde tuve la oportunidad de ofrecer mis testimonios sobre la situación actual en Cuba. También brindé informaciones de primera mano sobre el embargo de los EE. UU y argumenté por qué el gobierno ecuatoriano no debería jugar de boquilla a un régimen dictatorial al aprobar una resolución llena de mentiras que solo fomentan la dictadura represiva. También proporcioné actualizaciones sobre las víctimas actuales del régimen que están siendo reprimidas por sus derechos de expresión en Cuba. Y bueno, esta intervención para nosotros es importante porque nos permite continuar desenmascarando la dictadura cubana. Entonces, creo que son estos algunos de los logros que hemos tenido en los últimos 3 años aproximadamente. 


Hans: Y que no son pocas cosas, Rosa, esos logros. Me motiva mucho conocer de cerca esas conquistas y al mismo tiempo felicito a todo el colectivo de CUBA DECIDE, por todos los esfuerzos por detrás de esas acciones. Rosa, cambiando un poco el sentido de las preguntas: todos sabemos que el régimen totalitario cubano ya ha extendido su existencia más de lo imaginable. ¿Cuáles factores tú crees que han sido más importantes para facilitar la durabilidad de este (des)gobierno en Cuba? 


Rosa María Payá:  Me centraría solo en un factor, aunque sabemos que no es el único. Y es la incoherencia de la comunidad internacional. 


Hans: Tienes razón, este ha sido un factor importante en la resiliencia del régimen. Rosa, ¿como ves al régimen cubano en estos momentos en ámbito nacional, delante de los importantes -pero no suficientes- avances que ha habido en términos de contestación popular del régimen con el Movimiento San Isidro, 27N, 11J, con el papel que ha jugado el arte como de resistencia simbólica e incluso con las mas recientes manifestaciones que ha habido en el país? 


Rosa María Payá: La dictadura cubana vive uno de sus contextos históricos más vulnerables porque el pueblo cubano está despierto y preparado para ser protagonista de nuestro tiempo. El régimen sobrevive por su carácter violento totalitario, imponiendo un ambiente de terror dada su impunidad en el poder. Como decía mi padre: “los cubanos ya no aceptamos que nos domine nuestro propio miedo a la maquinaria militar comunista que ha sido el Estado cubano desde sus inicios”. El final está cerca, porque nuestros corazones ya han cambiado, en la Isla y en el exilio. La llamada Revolución de Fidel y Raúl Castro ahora pertenece al pasado, ha sido expuesta en su verdadera naturaleza tiránica. Además de eso, Fidel Castro y Hugo Chávez desaparecieron y el grupo militar en el poder en Cuba y su presidente títere no tienen ninguna legitimidad. Los violadores de derechos humanos en Cuba han logrado retrasar la transición democrática durante tres largas y dolorosas décadas, desde la caída del comunismo soviético. Pero el momento de actuar es ahora, y el pueblo cubano está actuando. Es nuestra responsabilidad cívica, hoy y mañana. El apoyo masivo que ofreció el exilio a los manifestantes pacíficos el 11J es la demostración más ilustrativa de la unidad de propósitos que existe en el pueblo cubano que vive dentro y vive fuera de la Isla. Para lograr el cambio de sistema se requiere de la movilización de ambas partes. De hecho, de eso se trata CUBA DECIDE: de ofrecer un camino, herramientas y apoyo a los cubanos de dentro para la lucha pacífica no violenta y activar también a los cubanos (y no cubanos) de fuera, para generar presión internacional en apoyo al cambio que demanda y que merece el pueblo cubano.


Hans: ¿Y delante de ese mismo escenario de contestación, que nos puedes decir sobre el régimen en el contexto internacional? 


Rosa María Payá: Lo que realmente falta aquí es la voluntad política de los líderes mundiales para actuar sobre los flagrantes crímenes de lesa humanidad del régimen cubano. Por ejemplo, las delegaciones de Argentina, México y otros países impidieron que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos hablara en el Consejo Permanente de la OEA sobre los abusos del régimen cubano. La Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, aún no ha solicitado el ingreso de una misión de observación a las cárceles cubanas, a pesar de que el régimen tiene detenidos a más de 800 presos políticos. Un régimen donde se criminaliza toda disidencia, como es el caso de la Cuba neocastrista, no tiene legitimidad para formar parte de ningún organismo internacional. Sin embargo, la dictadura cubana tiene un asiento en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU. Josep Borrell, el Alto Representante Europeo de la Unión para Asuntos Exteriores, sigue enviando dinero a la dictadura cubana, incluso, cuando el Parlamento Europeo aprobó una resolución exigiendo la suspensión del acuerdo entre la Unión Europea y Cuba por los abusos contra los derechos humanos. Estados Unidos ha fallado en apoyar la demanda de libertad del pueblo cubano al no formar una alianza internacional por la democracia y denunciar la ilegitimidad del gobierno impuesto en Cuba a pesar de que congresistas de ambos partidos han pedido a la administración que tome medidas. Entonces, lo que creo es que el régimen cubano ya no tiene la misma credibilidad y el apoyo que en algún momento tuvo, pero sigue teniendo, muy cínicamente, la complicidad de algunos gobiernos y de algunas organizaciones. Solo resta seguir presionando para que el costo de esas complicidades sea tan profundo para esos gobiernos y esas organizaciones, hasta el punto de no ser viables.

 
Hans: ¿Hacia dónde crees que va el régimen cubano después de estos mencionados avances? 


Rosa María Payá:  El régimen no tiene futuro. La dictadura intenta aferrarse al poder y lo continuará usando la violencia hasta que no tengan mas opción que someterse a la voluntad del pueblo e irse. La única estrategia del régimen cubano es el terrorismo de Estado. Pero nuestro pueblo ya no puede soportar la opresión. Por eso, la propuesta que ofrece Cuba Decide no podía ser más oportuna, porque ofrece un camino para desmontar el totalitarismo, comenzando por reconocer los derechos y establecer las condiciones necesarias para cambiar el sistema hacia la democracia en plebiscito vinculante con garantías y con observación internacional . O sea, una salida ordenada y definitiva a una situación cada vez más inestable y represiva.


Hans: Rosa, ya hemos llegado al final de nuestra entrevista, pero me gustaría hacerte una última pregunta: ¿Crees en una transición en Cuba?


Rosa María Payá:  Creo que el inicio de la trasición esta más cerca que nunca y la vamos a iniciar con la legitimidad que dará el pueblo cubano en plebiscito vinculante.


Hans: Listo, Rosa. Comparto contigo y con toda CUBA DECIDE el deseo y la esperanza de que muy pronto finalice esta noche por la cual nuestro país ha venido pasando en estos más de 60 años. Te agradezco muchísimo que hayas abierto un espacio para compartirnos tus experiencias, vivencias, acciones, para compartirnos parte de lo que se hace desde la iniciativa que coordinas y de la cual participo como promotor por Brasil, con mucho orgullo. Muchas gracias, una vez más. 


Rosa María Payá:  Nada que agradecer, Hans. Soy yo y todo el colectivo de CUBA DECIDE quienes nos sentimos agradecidas y agradecidos por esta oportunidad para dialogar sobre nuestro país y seguir aportando nuestro granito de arena en el desenmascaramiento de la dictadura y en la lucha por la libertad de nuestro país. Como dijo mi padre: “La noche no será eterna” y para esto seguimos esforzándonos.