FORO CUBANO Vol 5, No. 47 – TEMA: 11J: "A UN AÑO DEL GRITO DE LIBERTAD" –

En pie de lucha desde la disidencia: 11J a un año del grito la libertad 

Por: Valentina Duarte Salazar

Agosto 2022

En la vida, en la democracia, es mejor la rabia a la apatía; la disidencia a la sumisión y levantar nuevas banderas, que creer eternamente en mesías.  
-Luis Gabriel Carillo Navas 

 

El 11J no fue un estallido súbito o casual, ni siquiera anómalo. Fue un evento producto de décadas de austeridad combinado con una historia política de represión del Estado que se ha encargado de mermar las consciencias populares al punto de llevar a los cubanos a gritar desde el fondo de sus pulmones “¡LIBERTAD!” y “¡CAMBIO DE SISTEMA!”.  Sobre la línea que expone Viamontes, (2021), los hechos que acontecieron en el 11J del 2021 retumbaron en más de 60 ciudades de la isla simultáneamente. Las protestas se constituyeron como un hecho sin precedentes tras 62 años de la Revolución Comunista y los grupos poblacionales que hicieron parte de la misma presentaban una amplia heterogeneidad conjugada con múltiples querellas comunes. La mayoría de los protestantes se concentró en un grupo poblacional de jóvenes que no superaban los treinta años y solo habían sido espectadores de los estragos de un régimen que continúa perpetuando el hambre, la escasez y la represión a través de la limitación de las libertades civiles.    

 

Un quiebre y una tropa 

En un mismo orden de ideas, se hace relevante analizar el impacto del 11J según Kane, G. (2022), quién repone que este representó un quiebre de legitimidad política del gobierno cubano tomando como evidencia a los rostros protagonistas del estallido, que se originó en San Antonio de los Baños, quienes rechazaron la llegada del presidente Díaz Canel a la ciudad, (antes del escalamiento a nivel nacional de las manifestaciones), y lo recibieron con un tumulto de personas que le lanzaban botellas de plástico en negación a lo que representaba su imagen como gobernante y líder de la isla. La composición de los manifestantes del 11 de Julio se articuló asimismo bajo una simbología que aglutinaba a aquellos sectores poblacionales que se vieron más afectados por los vestigios de la Revolución y el manejo de la crisis actual del país. De este modo, desempleados, jóvenes, trabajadores y afrodescencientes se congregaron en los barrios populares de La Habana para propender y clamar al régimen una humanización del gobierno, un espacio para la libertad y una suspensión de los abusos estatales.   

La tierra prometida  

Sobre las querellas, se hizo explícito el reclamo frente a lo que representa “El milagro cubano”, el cual termina por articularse de manera yuxtapuesta a la narrativa del estallido debido a la remanente, cotidiana y en ocasiones inalcanzable búsqueda de los cubanos por sobrevivir bajo condiciones de vida deplorables y paupérrimas que han terminado repercutiendo en la conformación de diásporas externas ante el amplio margen de capital humano que decide huir de la isla a raíz de la insatisfacción que les produce el no poder prosperar en el aspecto material, y la frustración de tener que rebuscárselas cada día para dar una solución a los tres grandes problemas: desayuno, almuerzo y cena (Ravenstein, E. G, 1885 y Zamorano, 2002).  

Causas  

Sobre el estallido social del 11J se rastrean causas económicas respecto a la crisis en conjunto con el declive de las Tareas de Ordenamiento, la crisis mundial, el impacto de la crisis económica debido a la ausencia del turismo y la presencia de una crisis sanitaria de las peores manejadas en América Latina. Haciendo énfasis a un hecho económico, se puede partir desde el recrudecimiento del bloqueo de Trump hasta el punto de la asfixia financiera acorralo aún más la llegada de bienes y capital a la isla provocando que se recrudeciera la recesión. Sobre esto, se concluye que la causa que contribuyo a la protesta social masiva es económica, pero sus causas son esencialmente políticas y deben ser atendidas con urgencia. El anterior punto se prueba con la intensificación de la crisis humanitaria por la Covid-19 la cual, arraso en un nivel record el número de contagiados y muertes a lo lago de la isla.   

Los abusos y la experiencia 

Sobre el desarrollo del 11J y las protestas sociales desarrolladas en Cuba, se resaltó en el contexto internacional las detenciones arbitrarias de más de 1470 cubanos manifestantes que continúan presos hasta el día de hoy. Empero, acorde Philips, L & Blomeier, H. (2021), diversas organizaciones internacionales de derechos humanos mencionan que el Estado al unísono de la consecución del estallido social, también tomo la decisión de cortar el Internet, aplicar un uso excesivo de la violencia, e inclusive realizar una declaración para que tanto civiles como militares arremetieran en oposición a la contrarrevolución.  Analizando un punto relevante como lo fue “el apagón digital”, se evidenció que más de 1,3 millones de cubanos se reconectaron al mundo desde varios tipos de VPN ya que, como experiencia aprendida, los cubanos poseen ya un repertorio para contrarrestar la censura y el aislamiento del mundo entero que suele suceder en situaciones de crisis como esta. 

 

Sobre estas acciones, Philips, L & Blomeier, H. (2021), analizan también el papel protagónico de la Dirección de Inteligencia (DI) manejada por el sistema autoritario unipartidista de Cuba, el cual se encuentra encargado de suprimir las opiniones disidentes y excluir cualquier tipo de manifestación de participación política ajena a las directrices y creencias del régimen cubano. Ante la especialización de la censura, la contrarrevolución se ha encontrado múltiples veces acorralada pero se mantiene resiliente ante la ínfima posibilidad de un cambio.  

Asimismo, la nueva constitución cubana fue una herramienta utilizada por los manifestantes pacíficos que ejercieron lo establecido en el artículo 56 de la ley, donde se estipulan los derechos de reunión, manifestación y asociación con fines lícitos y pacíficos. Si bien, el abuso estatal y el sistema de justicia contagiado por las acepciones revolucionarias se volvieron ineficientes a la hora de cumplir los derechos de las personas, surgieron diferentes aprendizajes sobre quienes debieron ejercer sus derechos en una coyuntura crítica y aquellos que debieron ejercitarse en el respeto a las prerrogativas ajenas, tal como lo menciona Romay, G (2021).

 

Referencias Bibliográficas  

Kane, G. (2022). “En Cuba hay un antes y después de las protestas del 11 de julio” de Revista EDM. 

Philips, L & Blomeier, H. (2021). Las raíces del conflicto y sus consecuencias perduran – no hay mejora a la vista. -, de Konrad Adenauer Stiftung.   

Ravenstein, E. G. (1885) The Laws of Migration en Journal of the Royal Statistical Society, 48: 167–227 y 52: 241–30    

Romay, G. (2021). Grietas en la pared: una mirada al contexto social del 11J de Centro para estudios latinoamericanos: Universidad Americana. 

Viamontes. (2021). A raiz de los sucesos del 11J en Cuba: breve apunte sobre el panorama del liderazgo sociopolítico en la Isla de Academia.edu. 

Zamorano. (2002) ¿Por qué emigran los cubanos? Causas y azares. Revista Temas, No. 31, 100. 

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