FORO CUBANO Vol 4, No. 39 – TEMA: SOCIEDAD, MEDIOS Y REDES SOCIALES–

El Salvador: Donde el autoritarismo se compagina con Twitter

Por: Valentina Duarte Salazar

Diciembre 2021

Vistas

El artículo expone las controversias mediáticas en torno al gobierno de Nayib Bukele y como las redes sociales se han convertido en el espacio predilecto del mandatario, para generar censura y manipulación de la opinión pública.

Las redes sociales se han convertido en un mecanismo que ha permeado la visión de la sociedad civil sobre sus regímenes tanto de manera positiva como negativa. En contextos autoritarios, y situándonos específicamente en regímenes políticos híbridos como el Salvador, se hacen evidentes los esfuerzos que poseen los regímenes autoritarios competitivos de forjarse a sí mismos ante el mundo una bandera aparentemente legal a través de la cual en un inicio, juegan al interior de las instituciones democráticas formales, para posteriormente actuar de manera ilegítima incumpliendo aquellos estándares mínimos  que deberían estar presentes en todas las democracias. Es bien sabido que, la constitución de estos regímenes y sus estrategias para hacerse definitivamente con el poder, han evolucionado a lo largo del tiempo. Se han complementado las estrategias para neutralizar a la oposición utilizando elementos compuestos que, en su momento le permitieron a Fujimori disolver el congreso en 1992, y ahora le facilitan a los regímenes el establecimiento de su agenda política a través de un clic.

Las controversias no se han hecho esperar en el Gobierno de Bukele tras su triunfo en el 2019. Los aparatos de contención legislativa y política como la Corte Suprema de Justicia, la Contraloría y la Fiscalía se han convertido en el foco de las críticas debido a los nombramientos deliberados en estos entes que ha ejercido el actual presidente. Las redes sociales se han convertido en el escenario por excelencia de este mandatario, quien, desde el inicio de su período presidencial, ha difundido decisiones de gobierno que han contemplado órdenes irrefutables a sus ministros, llamamiento a insurrecciones contra la Asamblea Legislativa, la desacreditación de Instituto de Acceso a la Información Pública (IAIP) (institución que ha vuelto casi obsoleta), e inclusive, la organización de un golpe de Estado el pasado 9 de Febrero de 2020 ante la desaprobación de los fondos para el Plan de Control Territorial. Su período de gobierno también se ha sumado al hostigamiento y acoso a periodistas y defensores de derechos humanos, cuestión que se ha reforzado ante la complicidad de funcionarios que muestran su apoyo al mandatario a través de las redes sociales. 

La pandemia y un Gobierno sordo

El afán por concentrar el poder también ha puesto en evidencia, en múltiples ocasiones a través del Twitter del mandatario, una compaginación sucia que ha involucrado la destitución a la fuerza de magistrados de la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia quienes, se encontraban en desacuerdo por las normas establecidas en el período de la pandemia las cuales, se encontraban directamente vinculadas con la vulneración de los derechos fundamentales tal como lo expone Umaña (2021).

Han sido múltiples los pronunciamientos de alcaldes frente a esta situación pertenecientes a las ciudades de San Ignacio, San Fernando, Arcatao y Nueva Trinidad quienes se encontraban conflictuados ante la permanente presencia de militares en los municipios fronterizos aun cuando la cuarentena obligatoria ya había terminado. Conforme a lo señalado por Villaroel (2021), los alcaldes denunciaron a través de Twitter y con los medios de comunicación nacionales, el acoso que ejercían los militares sobre las mujeres en estas zonas y los enfrentamientos provocados por las Fuerzas Militares con ciudadanos de la sociedad civil. Más allá de brindar protección al pueblo, la milicia en esta época de pandemia se convirtió en otro factor de preocupación para la ciudadanía. Ante este hecho, y sin haberse convocado una asamblea, Nayib Bukele, ignorando a esta última, decidió a través de su Twitter ordenar al ministro de la Defensa, Francis René Merino Monroy, duplicar la presencia militar en los municipios referidos acusando de paso a los alcaldes de poseer vínculos con el narcotráfico pese a que estas afirmaciones, no tuvieran sustento alguno.

La censura sobre el hashtag #El15marchamos

Hechos como el anterior reflejan la paradójica situación que viven los opositores en un régimen que no solo se niega a plantear espacios de discusión y debate sobre los temas de la agenda, sino que también, tilda de narcotraficantes a aquellos que se opongan a sus premisas. Asimismo, y reflejando lo alarmante de la situación, se pudo observar como durante el 15 de septiembre de 2021 la protesta nacional sufrió en redes sociales de una censura que quedo a ojos del mundo y de los ciudadanos preocupados. Las manifestaciones realizadas el año pasado contra las decisiones tomadas por el Gobierno Nacional y la Asamblea Legislativa que vulneraban la separación de poderes y la independencia judicial, se acompañaron de pancartas en contra de la Ley Bitcoin y en pro del respeto a la libertad de expresión y la libertad de prensa. El hashtag #El15marchamos se posiciono para acompañar los reclamos de la gente en conjunto con spaces en Twitter que fueron organizados para que las personas se informaran sobre las razones de la marcha y tuvieran la posibilidad de intercambiar opiniones frente a este asunto.

Claramente, las alarmas se encendieron cuando múltiples usuarios de Twitter denunciaron la desaparición del hashtag viral que había sido tendencia durante varios días, al igual que los organizadores de spaces quienes manifestaron que las sesiones eran terminadas abruptamente por la plataforma. Ante estos hechos, los usuarios denunciaron que cuentas afines al oficialismo habían denunciado las páginas que apoyaban la protesta social. Adicional a esto, se sumó el pronunciamiento del Ministro de Seguridad que, emprendió una sospechosa campaña de “ciber-patrullaje” bajo la excusa de combatir pandillas cibernéticas. Surgieron múltiples hipótesis sobre la supuesta censura impuesta al contenido de las manifestaciones reconsiderando el papel que las redes sociales juegan en estos momentos de estallido social.

Framing y manipulación de la opinión pública

Con base en lo anterior, Villaroel (2021) y Redacción Política (2021) manifestaron la presencia de múltiples acusaciones sobre la manipulación de la opinión pública a través de cuentas automatizadas (bots) y cuentas personales con nombres falsos cuyo objetivo y fin es el de posicionar determinados temas en la agenda y denunciar aquellos que critiquen al régimen del El Salvador. Esta actividad prefabricada se hace difícil de rastrear haciendo que, la manipulación de las redes se enfoque también en la articulación de Netcenters donde personas cobran por difundir determinados mensajes a partir de sus cuentas auténticas para inflar las estadísticas sobre un tema en determinado y “descartar” otros que específicamente, no le convengan al oficialismo. Cabe resaltar que el propio Nayib Bukele ha sido involucrado en investigaciones sobre un caso de Troll Center dirigido a censurar el periódico de La Prensa Gráfica. Este modo de actuar delictivo se basó en la deslegitimación de la página a partir de una clonación masiva en conjunto con la difusión de noticias falsas que pusieron en tela de juicio el criterio del medio de comunicación.  

Es importante destacar en este punto que, los gastos en servicios de estrategia de comunicación y marketing digital en el Gobierno de Bukele han subido hasta las nubes. Más de dos millones de dólares se han dirigido a la creación de una nueva Secretaría de Prensa y al asesoramiento del presidente, ministros y otras instituciones sobre el manejo de espacios informáticos, la producción de discursos y la generación de material audiovisual a través de redes sociales. La problemática termina trascendiendo en un país donde solo la mitad de la población tiene acceso a Internet y donde la política se desarrolla en el submundo de Twitter. El caudillaje se ha reproducido de manera peligrosa en un discurso hegemónico que, pese a que no ha llegado a los oídos de toda la población, ha logrado convencer a una gran mayoría de la masa sobre las actuaciones del mandatario Bukele el cual, sigue subiendo su favorabilidad en encuestas.

Referencias

Redacción Política. (2021). Bukele asegura que comunidad internacional financia acciones ciudadanas como la marcha de este 15 de septiembre. La prensa gráfica. https://www.laprensagrafica.com/elsalvador/Presidente-Bukele-se-dirige-a-la-nacion-en-cadena-nacional-20210915-0059.html

Umaña, C. (2021). Bukele: ¿autoritarismo disfrazado en El Salvador? Global Brief Magazine. https://globalbrief.ca/2021/05/bukele-autoritarismo/

Villaroel, G. (2021). Autoritarismo a golpe de tuit en El Salvador. Gato encerrado. https://gatoencerrado.news/2021/02/23/autoritarismo-a-golpe-de-tuit-en-el-salvador/