FORO CUBANO Vol 5, No. 44 – TEMA: DEPORTE Y AUTORITARISMO –

Deporte político

Por: Juan David Cañón

Mayo 2022

El deporte y la política puede que parezcan dos aspectos de la vida del ser humano que, a simple vista, pueden parecer muy disimiles o separados entre sí al considerarse como ajenos o separados el uno del otro. En contraste, lo que se busca demostrar en este escrito es que hay una relación muy estrecha entre la política y la práctica deportiva.

A nivel nacional, la experiencia muestra a gobiernos utilizando a sus atletas o equipos deportivos como figuras intachables que representan unos valores ideales, los cuales los demás ciudadanos deben admirar o incluso aspirar en sus vidas y, también, como los representantes de una nación o la construcción que se hace de nación internamente en los países con el principal objetivo de generar cohesión social.

En cuanto al ámbito internacional, la política exterior de muchos Estados en el mundo puede ser expresada a través de diferentes elementos. En algunos casos puede ser a través del componente duro del poder por medio del armamento, o incluso a través del mismo poderío económico que se demuestra en el escenario internacional.

Pero en otros casos, se utilizan formas de expresar el poder diferentes a lo considerado “duro”, las cuales son denominadas, en términos de Nye, soft power. Este se refiere a la forma como se expresa el poder de un Estado en otros ámbitos diferentes al militar o económico. Ejemplos de ello son la industria cinematográfica, la literatura, las artes escénicas, el deporte, entre otros. Este último merece especial atención porque es un aspecto utilizado de sobre manera por actores políticos importantes a nivel mundial, pero no se le da mucha relevancia por su carácter “mundano”.

Lo anterior, presenta el porqué es importante analizar las diferentes formas y aproximaciones que da la literatura académica al vínculo de estas dos temáticas: política y deporte. Esto se hace con el objetivo de visibilizar una relación que aporta gran cantidad de información a los estudios políticos fuera de las típicas instituciones o regímenes tradicionales.

Un acercamiento académico

Dentro de la literatura relacionada con el vínculo entre deporte y política se pueden identificar dos tendencias principales: una primera centrada en la relación del deporte con la política en la medida que la segunda usa al primero como una herramienta a nivel interno de los Estados, con objetivos más que todo enfocados en generar cohesión social. La segunda tendencia presente en los estudios académicos es una que presta mayor atención a la dimensión internacional de la política con relación al deporte, el cual se vuelve un instrumento de política exterior y también de diplomacia por parte de varios Estados a nivel mundial con miras a cumplir diferentes objetivos en el área internacional.

Enfoque nacional

Para Bubinsky y Schler (2020), dentro de su estudio de la prensa nigeriana frente a cómo se reportaba lo relacionado con la selección nacional de fútbol en la época poscolonial de principios de la década de 1960, la politización del deporte se entiende como un mecanismo para la construcción de nación que está estrechamente ligado a las problemáticas internas en lo político, social y económico que experimenta el país en ese momento. Además, los autores argumentan que los éxitos en el fútbol dentro del caso estudiado, a pesar de haber disputas internas o conflictos de tipo étnico, político y social, han sido situaciones que hacen que los ciudadanos se identifiquen como una nación unificada.

Dentro de la literatura también se hayan posturas como la de King (2016), donde se argumenta la utilización del deporte dentro de lógicas enfocadas hacia la seguridad. Lo anterior, se basa en que ha existido una relación entre el deporte y el terrorismo en lo referente al régimen deportivo y las respuestas que este tiene hacia hechos de terrorismo. De la misma forma, el autor arguye que desde el 11 de septiembre se ha presentado una mayor intervención estatal en los temas deportivos con el objetivo de limitar los efectos negativos que puede traer consigo una acción terrorista en diferentes ámbitos. Esto justifica una relación que el autor establece entre el deporte como una herramienta de los actores del “Estado profundo” para dar a conocer sus puntos de vista que son moldeados por decisiones del “Estado visible”, que es el que moldeada su seguridad nacional por medio de actores como corporaciones económicas importantes, junto con actores militares y políticos que no son muy visibles dentro de la estructura estatal. Por lo tanto, se genera una necesidad por los que abogan por ese Estado profundo para dar a conocer preferencias e intereses que no van de la mano con los de los grandes que se hallan detrás del poder.

Adicionalmente, se pueden hallar posturas que centran su atención en los efectos que tienen los entornos institucionales en la forma cómo actúan los movimientos deportivos. Frente a esta temática, se encuentra el trabajo hecho en Montenegro por Begovic et al. (2021), centrado en la premisa de que un entorno institucional derivado de un sistema de partido único, anterior al régimen actual, lo que produjo fue un marco normativo que limita el desarrollo de los atletas y que pone barreras a la capacidad democrática que tienen los movimientos deportivos o de deportistas.

Otra lectura que se le puede dar a los movimientos de deportistas es como formas de contestación a situaciones desiguales para minorías o para poblaciones poco representadas a nivel nacional o local. Tal es el caso estudiado por Frías y Triviño (2017), con relación al jugador de fútbol americano, Colin Kaepernick, que realizó un acto que se calificó como un irrespeto a la bandera estadounidense por el hecho de arrodillarse mientras se entonaban las notas del himno nacional del país norteamericano. Posteriormente, las declaraciones del deportista estuvieron enfocadas hacia una crítica al gobierno estadounidense o, en general, al país que oprima a las personas negras y de color; frente a este hecho, los autores plantean el debate en torno a la ética deportiva que presenta a los deportistas como aquellos personajes intachables dentro de las sociedades que educan y son el ejemplo para muchos, por lo que el hecho de que uno de ellos exprese opiniones en contra de lo que se considera tradicional tiene una relevancia social de gran envergadura. Finalmente, los autores destacan la actitud de Kaepernick al momento de priorizar a los subrepresentados dentro de la sociedad como lo son las minorías raciales en los Estados Unidos.

Enfoque internacional

Dentro de los estudios sobre política y deporte también se encuentran aquellos que consideran al deporte o a la politización de este como un ejemplo de soft power. Dentro de esta perspectiva se hallan autores como Korneeva y Ogurtsov (2016) que parten de argumentar, desde el caso ruso, que el deporte es un mecanismo independiente de soft power tanto en política nacional como internacional. Igualmente, los autores afirman que el deporte ha pasado por un proceso de institucionalización que lo incluye en procesos de tipo socioeconómico. También, sustentan una utilización de la actividad deportiva desde el siglo XX con propósitos ideológicos y con el interés por parte de los Estados de generar un impacto en la opinión pública, junto con un interés de generar una representación colectiva. De la misma forma, los autores realizan una caracterización del deporte ruso incluyendo el supranacionalismo, la comercialización, el ateísmo, los patrocinios y el regionalismo. Otro aspecto importante resaltado por los autores es que el éxito a nivel internacional, en términos deportivos, lo que hace es generar ciertos dividendos de tipo reputacional para el país que gana, pero agregan que no es solo en general, sino que también se halla una ganancia para los líderes políticos y la región donde se ubican estos países victoriosos. 

Otra perspectiva es la de Jönsson (s. f.), que concibe una relación entre deporte y política a partir del uso del primero como una forma de expresar posiciones en el escenario internacional ligando estas expresiones a un componente ético. Este autor presenta el ejemplo de varios países europeos que boicotearon a Ucrania a finales de la primera década de los 2000 porque una ex primer ministra ucraniana estaba negociando un acuerdo de gas con Rusia, lo cual llevó a que países como Alemania, junto con otros miembros de la Unión Europea, buscarán expresar su descontento de ir a Ucrania a un torneo como la Eurocopa de 2012. Del mismo modo, el autor se refiere a cierta perversión de la naturaleza del deporte por cuenta del nacionalismo y, también, argumenta que los grandes eventos deportivos han sabido ser utilizados por organizaciones civiles y movimientos sociales para expresar posiciones en el ámbito internacional. 

Otros autores como Lin et al. (2009), hablan sobre que los países utilizan al deporte como una forma de propaganda política para ganar prestigio, apoyar al régimen en el poder y mejorar la imagen del sistema social que se encuentra en el poder, es decir, que lo que pretenden los Estados que utilizan esta estrategia es un reconocimiento, al igual que una ganancia en términos de política interna y externa, para legitimar diferentes formas de actuar. Del mismo modo, los autores sustentan que la actividad deportiva es utilizada para enviar mensajes diplomáticos de tipo negativo y positivo, aspecto que Houlihan (citado por Lin et al., 2009) dice que se debe a la rápida internacionalización del deporte, junto con un avance en medios tecnológicos que permite transmitir mejor las actividades atléticas, lo cual lo ha convertido en un objeto diplomático muy atractivo para los gobierno alrededor del mundo. Igualmente, los autores apoyan la argumentación de Riordan de que a través del ejemplo de la Unión de República Socialistas Soviética (URSS) se vio como el líder del bloque socialista durante la Guerra Fría utilizaba al deporte como herramienta para promover las relaciones con sus vecinos cercanos y con países recién descolonizados en regiones como Asia, África y América Latina.

Finalmente, se destaca la perspectiva de Inclán (s. f.), que al analizar el caso de la República Democrática Alemana identifica que hubo países que durante la era soviética vieron en el deporte una forma de insertarse a las dinámicas mundiales cuando las maneras más tradicionales (políticas, económicas y sociales) no eran sus fortalezas.

A manera de cierre

Lo interesante que se observa en la literatura es que el deporte se ve como un instrumento o herramienta usada por los gobiernos, es decir, que se genera una cosificación de la práctica deportiva que se influencia por intereses mucho mayores a ella. Lo anterior, deja presente que el deporte en sí no es político, sino que es politizado por los Estados en la medida que es la institucionalidad nacional la encargada de controlar y apoyar al deporte en varios países, lo que puede llevar más allá de una mera competencia deportiva a algo mucho más relevante para la sociedad.

Es así como se hallan casos a nivel nacional e internacional que se encargan de transmitir mensajes de diferentes tipos como, por ejemplo, de unidad nacional, hermandad entre naciones, inclusión a poblaciones históricamente excluidas en la sociedad tanto a nivel nacional como internacional e incluso se pone en duda el papel que deben cumplir los deportistas dentro de cualquier Estado en lo referente a lo que, se supone, deben representar.

Referencias

Begović, M., Bardocz-Bencsik, M., Oglesby, C. A., & Dóczi, T. (2021). The impact of political pressures on sport and athletes in Montenegro. Sport in Society, 24(7), 1200-1216. https://doi.org/10.1080/17430437.2020.1738393

Ibarrola, D. (2018). Reflexiones acerca del deporte soviético: De la revolución a la adaptación a Occidente. Revista ludicamente, 7(14).

Inclán, R. (s. f.). El deporte al servicio del ideal socialista en la RDA.

Jönsson, K. (s. f.). Sport and Politics: An Ethical Approach. 7.

King, N. (2016). Sport, Terrorism, National Security, and the ‘Deep State’: Components of a Longitudinal Research Programme. Oxford: Inter-Disciplinary Press, 51-62.

Korneeva, V. A., & Ogurtsoft, E. (2016). The Politicization of Sports as a Soft Power Public Resource. Indian Journal of Science and Technology, 9(29). https://doi.org/10.17485/ijst/2016/v9i29/89854

Lin, C.-Y., Lee, P.-C., & Nai, H.-F. (2009). Theorizing the Role of Sport in State-Politics. 1(1), 9.

Schler, L., & Dubinsky, I. (2020). Green Eagle Nation: The Politicization of Sports Journalism in the Post-Independence Nigerian Press. African Studies Review, 63(4), 883-905. https://doi.org/10.1017/asr.2020.3

Triviño, J. L. P., & Frías, F. J. L. (2017). El deportista político ¿o politizado? El caso de Colin Kaepernick. FairPlay, Revista de Filosofia, Ética y Derecho del Deporte, 10, 1-3.

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