FORO CUBANO Vol 3, No. 27 – TEMA: ANÉCDOTAS I –

Anécdotas

Por: Anónimo

Diciembre 2020

Vistas

1- ¿Cómo surge la idea de tener a Cuba como objeto de estudio/escena de trabajo? ¿Puede describir dentro de qué proyecto se concibió la estancia y su papel en él?

 

Yo deseaba escribir una tesis de doctorado sobre el Caribe y la función simbólica que había tenido Estados Unidos como elemento ineludible de alteridad. Para ello hice trabajo de campo en las tres islas: Cuba, Puerto Rico y la República Dominicana. Esos primeros viajes consistieron más o menos en un mes cada uno haciendo entrevistas a académicos locales, escritores y gestores de la cultura.

 

2- ¿Cómo describiría el contexto (interacción con la institución de acogida, acceso a fuentes, logística)? ¿Qué oportunidades y restricciones enfrentó?

 

 En el primer viaje tuve bastante apoyo de las redes locales que me facilitaron contactos y me ayudaron a agendar las entrevistas. Tratándose del tema de los Estados Unidos, nadie tuvo reparos en hablarme sobre eso. Aunque algunas fuentes bibliográficas y cinematográficas eran difíciles de reproducir, las instituciones me facilitaron copias. Por otro lado (quizá por mi aspecto físico) pude moverme más o menos de forma independiente cuando no estaba en plan de investigadora académica, para conocer más allá de los ámbitos intelectuales en La Habana.

 

3- ¿Tuvo eventos, situaciones, contactos o experiencias claves? ¿Puede narrar alguno a modo de anécdota?

 

En general mi impresión es que, aunque todos son muy amables y dispuestos a ayudar, toma tiempo llegar a cierta franqueza sobre lo que sienten y piensan los cubanos realmente. Recuerdo que durante mi primer viaje estuve muy próxima a una persona que finalmente, antes de irme de Cuba, se atrevió a contarme que estaba planeando salir del país y me pedía que llevara unas cartas a sus familiares en Santo Domingo porque esperaba que la acogieran allá. Nunca me habló de eso antes, a pesar de que hablamos de su vida allí, su salario, su alimentación, etc. Luego me encontré con sus familiares en República Dominicana para entregarles la correspondencia.

4- ¿Cómo varió la estancia sus percepciones iniciales?

 

Mi percepción es que hubo dos factores que determinaron un paulatino cambio respecto a las impresiones iniciales: 1) En la medida en que fueron pasando los años, los propios cubanos tenían menos miedo de hablar abiertamente y expresar los que sentían y pensaban. 2) En la medida en que fui viajando otras veces, pude ir adentrándome poco a poco en realidades menos superficiales y oficiales.  Fui dándome cuanta que había bastante descontento respecto a las expectativas de futuro en las propias vidas. Noté también la pobreza en la que vive mucha gente, cierta represión muy sutil, y tuve la suerte, incluso, de conocer familias que tenían a algún miembro médico en Venezuela que después pude contactar también en aquel país. Me ocurrió, de hecho, que con el/la médico en Venezuela resultó mucho más difícil hablar porque estaba siendo vigilado/a, que con su familia en La Habana. 

 

También empecé a sentir poco a poco cierto ahogo porque me di cuenta de que todo lo que hacía estaba más o menos controlado (nunca llegué a saber cuánto había de paranoia propia y cuánto de realidad), y tampoco quería perjudicar a nadie haciendo pesquisas incómodas. Mi última “casera”, por ejemplo, era del CDR y estaba pendiente de todas las personas con las que hablaba por teléfono y si alguien me venía a buscar. En mi último viaje, estuve contando las horas para irme, una experiencia muy diferente de la primera vez. De hecho, después de eso, no he querido volver.