TEMA: SOCIEDAD CIVIL EN CONTEXTOS AUTORITARIOS 

La sociedad civil cubana pro democrática y el retraso en el proceso de democratización

Por: Micaela Hierro Dori*

Febrero 2020

Vistas

*Líder de la ONG “Cultura Democrática” y la “Red Latinoamericana por la Democracia”

Ante la evidencia de los hechos, está demás decir que Cuba no siguió la tercera ola de democratización. Tras la caída del comunismo en Europa del Este, sobrevivió al Período Especial, a la muerte del dictador carismático de Fidel Castro, y hasta a los 12 años de transición de su hermano Raúl. Para analizar las razones del retraso en el inicio del proceso de democratización en Cuba podemos seguir los planteamientos de politólogos como Larry Diamond, Guillermo O´Donnell y Schmitter, quienes aseguran que la existencia de una sociedad civil fuerte puede dar inicio a un proceso de democratización. Consecuentemente, se puede deducir que la sociedad civil cubana independiente y prodemocrática no es lo suficiente fuerte como para poder superar al control y la permanente represión por parte del régimen hacia la ciudadanía. Pero ¿por qué? ¿Acaso no cuentan con los recursos o no han tenido suficiente apoyo de la comunidad internacional? ¿No ha habido muchas iniciativas y propuestas que denuncien los abusos de poder y fomenten el cambio? ¿Se han equivocado de estrategia o de tácticas? Brevemente, se abordará una clasificación de la sociedad civil cubana, una definición de la sociedad civil cubana prodemocrática y algunos de los obstáculos a los cuáles se enfrentaron como para poder simplemente dar un puntapié al debate.


Existen tres tipos de organizaciones de la sociedad civil en Cuba:


1. Organizaciones de masas y GONGOS: Organizaciones de masa en Cuba se le llaman a las consagradas en la Constitución de 1976: Unión de Jóvenes Comunistas, la Central de Trabajadores de Cuba, los Comité de Defensa de la Revolución, la Federación de Mujeres Cubanas, la Federación Estudiantil Universitaria, la Federación de Estudiantes de Enseñanza Media, y la Unión de Pioneros de Cuba, luego Unión de Pioneros José Martí. Y organizaciones oficialistas como es el caso de la Unión Nacional de Escritores y Artistas (UNEAC), la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP) y otras que son parte de las instituciones del Estado o funcionales a él.


2. Organizaciones de la Sociedad Civil alternativas: Son parte de las 2.200 organizaciones reconocidas por el Gobierno de Cuba, que son independientes, pero no son críticas, o al menos no confrontativas al Gobierno. Sus objetivos son, por lo general, sociales, culturales, ambientales o económicas, muchas veces están alineados a las políticas del Estado, por lo que necesitan su permiso para recibir apoyo de la cooperación internacional y son funcionales para dar una apariencia de libertad de asociación que en realidad es inexistente en la isla. Si bien, en muchos casos son lideradas por personas que no creen en el Partido Comunista de Cuba y se encuentran decepcionados del fracaso del sistema comunista, en los momentos que comienzan a ser más críticas abiertamente sufren de “advertencias” que no llegan a ser amenazas, pero son suficientemente efectivas para controlar su accionar. Por lo general, están llenos de infiltrados de la seguridad del Estado para controlar que permanezcan en la línea moderada y no se conviertan en un problema para las autoridades.


3. Organizaciones de la Sociedad Civil prodemocráticas: Son aquellas a las que les niega registrarse legalmente según la Ley 74, Ley de Asociaciones, por el simple hecho de ser pluralistas, es decir, no ser socialistas y corresponder a la política de pensamiento único. Son lideradas por personas que, en el algún momento de sus vidas, se cuestionaron y se rebelaron ante el autoritarismo en el cual habían crecido, pues en la actualidad, sólo los mayores de 80 años han llegado a conocer y vivir bajo un sistema democrático proclamado por la Constitución de 1940, teniendo en cuenta que luego vinieron la dictadura de Batista en 1952 y la de Castro en 1959. Existen organizaciones independientes de trabajadores, cuentapropistas, de abogados y de investigación de derechos humanos, de escritores, de artistas, sociales, de jóvenes, mujeres, partidos políticos no reconocidos legalmente, periodistas, blogueros, medios de comunicación independientes, entre otros. 
Claramente, son estas últimas las que tienen como objetivo principal iniciar el proceso de democratización, sin embargo, no podemos desconocer a las primeras dos, que son actores importantes en el escenario, especialmente los primeros que son responsables o cómplices de los actos de represión y de persecución de los últimos. Por ello, nos detendremos brevemente a intentar responder las preguntas del inicio.


Los objetivos estratégicos son, por lo general, comunes en todas las iniciativas que surgieron para unificar a la oposición (Consenso Cubano, El Camino del Pueblo, Mesa de Unidad de Acción Democrática, Encuentro Nacional Cubano, Pasos de Cambio, entre otros). A continuación, algunas de las declaraciones en común: 1) Transición pacífica hacia el restablecimiento del Estado de Derecho en Cuba. 2) Proceso de reconciliación nacional, donde haya un Comité de investigación para la justicia, verdad, y memoria, imparcial, sin ánimos vengativos ni de discriminación a ningún grupo poblacional. 3)Integridad de una nación cubana, teniendo los mismos derechos los cubanos en el exilio como los residentes en la isla. 


La estrategia se puede diferenciar principalmente en tres:


1. Construcción de tejido social: Aquellos que, con fines sociales, ambientales, culturales o económicos forman a la ciudadanía en valores democráticos y al mismo tiempo que cumplen con un objetivo que no necesariamente es político. Suelen ser aquellas iniciativas de apoyo a escritores o artistas independientes, campañas de concientización contra la violencia contra la mujer, o la creación de espacios de esparcimientos para jóvenes.


2. Denuncia de abusos de poder: Aquellas iniciativas como las de documentación de violación a los derechos humanos y de denuncia ante organismos internacionales, o de defensa de ciudadanos en las cortes judiciales de Cuba ante los abusos de poder por parte de órganos oficiales de Gobierno.


3. Movilización ciudadana y propuesta de cambio: Son aquellas campañas de concientización que buscan “despertar” al pueblo cubano, formar en valores democráticos y la posibilidad de una Cuba más justa y libre. Por lo general, utilizan tácticas de desobediencia civil y de no violencia, siguiendo el libreto de maestros como Martin Luther King o Gene Sharp. Sin embargo, esas tácticas no fueron implementadas de una manera tal que tenga efectos en el resto de la ciudadanía y se de una movilización masiva reclamando el cambio. 


Los primeros en brindar apoyo para fortalecer las organizaciones de la sociedad civil cubana pro democráticas, son los mismos cubanos forzados al exilio en los Estados Unidos y en España. A su vez, existen múltiples fundaciones en Estados Unidos, Europa y América Latina, que son solidarias con el movimiento democrático cubano, así como partidos políticos, y que han ayudado en influenciar a sus gobiernos a condenar las violaciones a los derechos humanos que ocurren en la isla. Sin embargo, la propaganda del régimen es tan efectiva en los organismos internacionales, que no sólo no son condenados por el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, sino que son parte con un alto poder de influencia.


Por otro lado, una particularidad de la sociedad civil cubana es el ser víctima de la cultura política. En términos de Larry Diamond, a causa de una tardía independencia de España en 1902 y el intervencionismo de los Estados Unidos durante los 50 años de la era de la República, se vio afectada la cultura democrática del ser cubano, aunque todo ser que aspire a la libertad y a la independencia se le dificulta el hecho de no haberlo vivido plenamente durante su historia como nación.

 
Sin duda, los mayores obstáculos son las tácticas de represión, amedrentamiento, citaciones e interrogatorios intimidatorios, detenciones arbitrarias, despidos injustos y pérdidas de autorizaciones para ejercer la profesión, amenazas de muerte, coacción utilizada por parte de la inteligencia cubana -conocida como G2-, los Comité de Defensa de la Revolución (CDR) y los oficiales del Ministerio del Interior. Por todo esto, es frecuente que los miembros de la sociedad civil que sufren estas violaciones a sus derechos humanos se sumen a los 50 mil cubanos que emigran cada año.


Así como resulte en otro factor como es la falta de confianza en términos de Luhman, que dificulta la construcción de tejido social, vínculos de solidaridad, plataformas de unidad, el diálogo entre pares, compartir estrategias y tácticas para realmente poder general el cambio.


Referencias
Diamond, Larry. 1999. Developing Democracy: Toward Consolidation. Baltimore: The Johns Hopkins University Press.
Huntington, Samuel P. 1993. The Third Wave: Democratization in the late twentieth century. University of Oklahoma Press. 
Luhman, Niklas.1996/2005. Confianza. Mexico: Unviersidad Iberoamericana. 
O’Donnell, Guillermo and Philippe C. Schmitter. 1986. Transitions from Authoritarian Rule: Tentative Conclusions about Uncertain Democracies. Baltimore: The Johns Hopkins University Press. 

 

UNIVERSIDAD SERGIO ARBOLEDA

SEMILLERO DE ESTUDIOS SOBRE CUBA

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