FORO CUBANO Vol 5, No. 45 – TEMA: INSEGURIDAD ALIMENTARIA EN CUBA –

Inseguridad alimentaria en Cuba. Miremos a la sustentabilidad y el camino será más fácil

Por: Yusmany Hernández Marichal [1]

Junio 2022

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El concepto de sustentabilidad, sinónimo de sostenibilidad, surge para equilibrar el vacío y contradicción que produjo el término de desarrollo en el último decalustro y es objeto de disímiles debates. Como proceso responde a propósitos de índole mundial respecto al cambio social saludable, apropiado y que también puede ser sostenido sin dañar a la naturaleza. Aunque ha sido blanco de contraposiciones, le corresponde la tarea de integrar medio ambiente y sociedad.  

 

Ante esto, la ciencia debe redefinir sus prácticas, abogar por una “ciencia de la sustentabilidad”, que desarrolle una observación densa (Geertz, 2003), con el propósito de impeler el desarrollo y por ende minimizar la inseguridad alimentaria de las comunidades latinoamericanas, ante todo aquellas que más lo precisan. El presente artículo tiene como objetivo general: Visibilizar a la sostenibilidad como un término viable que puede impeler el desarrollo y minimizar la inseguridad alimentaria en comunidades periféricas precarias en Cuba. El escrito se sustenta desde una perspectiva etnográfica y usa como técnica el testimonio.

 

El quehacer científico posee las herramientas analíticas y metodológicas no solo para observar y describir, sino aplicar procesos que posibiliten una sustentabilidad en las comunidades periféricas precarias. También, se tienen que garantizar las condiciones desde las políticas públicas, para que dicho proceso se lleve a cabo y por ende cimentar comunidades más equitativas e inclusivas. Es momento de establecer caminos con la intención de que las sociedades se enfrenten a las adversidades económicas con el fin de lograr un objetivo primordial: el bienestar ciudadano por encima de todo.  

 

Cuba, después de la pandemia de la covid-19, la caída del turismo internacional y las múltiples “reformas monetarias”, enfrenta una crisis económica que ha dejado al descubierto muchas familias, donde la seguridad alimentaria, está lejos de alcanzarse.

 

Los adultos mayores y las mujeres, sobre todo las amas de casa y jubiladas. Ana, con 76 años, que trabajó toda su vida como profesora de una universidad, refiere que come una sola vez al día, debido a que su retiro no le alcanza. Expresa que ha sido maltratada, física y verbalmente, en más de una ocasión a la hora de comprar alimentos.

 

Relata lo difícil que resulta conseguir productos alimenticios en la isla, y cuando los encuentra no accede a ellos por los precios elevados. Con relación a esto, hace alusión a las tiendas en Monedas Libremente Convertibles (MLC), donde las nombra “tiendas de la desigualdad”, de incertidumbres, donde lo poco que hay no es accesible para todos y todas. ¿Dónde están los derechos a una alimentación sana y segura, dónde queda el pensamiento de José Martí: “con todos y para el bien de todos” ?, refiere con los ojos aguados y una angustia que trasluce un rostro inconforme.   

 

Desde la sustentabilidad se aboga por los derechos y oportunidades de toda la población, donde se convierte en una alternativa, que no debemos perder de vista. Es necesario crear proyectos que tengan en cuenta estas realidades, la inseguridad alimentaria y todos los procesos que desencadena: inequidad y violencia; que posibiliten a las comunidades periféricas precarias cubanas mirar hacia un desarrollo para lograr beneficios locales ante la globalidad.

 

Urge acercarnos con un lente crítico a aquellos grupos vulnerables que enfrentan múltiples dificultades para acceder a los alimentos básicos. Para ello, ¿qué se necesita? Estado y quehacer científico concientizadas con la situación. ¿Cuáles son los retos? Partir de las opiniones e intereses de las y los propios sujetos, atender y respetar las particularidades de cada comunidad, dígase género, rango de edades, grupos vulnerables; de manera general, un trabajo basado en valores éticos donde prime la cooperación. Ante la pobreza, la inseguridad alimentaria y la segregación presente en Cuba, queda una larga brecha por andar; miremos a la sustentabilidad como una de las vías y el camino será más fácil.  

           

Referencias

Geertz, C. (2003) La interpretación de las culturas. Barcelona: Editorial GEDISA.

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[1] Universidad Iberoamericana, Ciudad de México