FORO CUBANO Vol 3, No. 26 – TEMA: EN DEFENSA POR LA DEMOCRACIA –

Ciberclarias en Cuba: En defensa de lo indefendible 

Por: Lina María Muñoz

Noviembre 2020

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Frente a los padecimientos de una dictadura atroz, el ciberespacio se ha constituido como un mecanismo para expresar aquello que es prohibido, una vía de escape en medio de un régimen en el cual la censura y la persecución hacia aquellos que trascienden unos arcaicos mandatos revolucionarios, parecen ser la propia definición del régimen.  Respecto a ello, se pueden traer a colación diferentes redes sociales como Facebook o Twitter, así como medios de comunicación independientes, los cuales, se han convertido en espacios de discusión y manifestación, frente a las atrocidades de un régimen que hostiga a quienes alzan la voz por sus derechos.

 

Más allá de lo anterior, y pese a que el ciberespacio ha permitido a muchos cubanos dentro y fuera de la isla manifestar sus posturas y hacer que ello llegue a un público más amplio, una vez más el régimen muestra su capacidad de adaptarse a los nuevos contextos, pues evidentemente, aquello que no esté en función de lo establecido por la dictadura, debe ser eliminado. Esta adaptabilidad se manifiesta en la figura de las “Ciberclarias”, las cuales a grandes rasgos se definen como “(..) jóvenes que reciben beneficios por crearse cuentas falsas en las redes sociales para comentar o publicar a favor del régimen” (González, 2019). Partiendo de esta definición, el papel que detentan estas, no solo consta de manifestar su apoyo al régimen, sino de boicotear, difamar y atacar directamente a quienes se opongan a las atrocidades de esta dictadura. Sobra mencionar, que entre las víctimas de estos ataques se encuentran artistas, académicos, influencers, e incluso ciudadanos comunes que ven en el ciberespacio y en especial, las redes sociales, una manera de desempeñar un derecho que se les ha sido negado cruelmente: el de la libertad de expresión.

 

Ahondando un poco más en estas figuras, también conocidas como “cibercombatientes”, es menester mencionar que, los beneficios que estos obtienen por esta labor se centran, por ejemplo, en un mayor acceso a internet, más megas para navegar, mejores celulares, entre otras promesas que demuestran cómo a pesar de que el ciberespacio se ha constituido como un mecanismo de expresión, también se ha transformado en un medio para hacer llegar un mensaje claro y es que los alcances del régimen no son suficientes cuando se trata de afrontar todo aquello que se sitúe en contra de los valores revolucionarios. En vista de lo anterior y de las promesas que hacen parte de este fenómeno, también es importante mencionar que, la facilidad que ofrecen las redes sociales para que las Ciberclarias cumplan su labor es tal, que solo se necesita un par de minutos para crear un perfil falso, inventar información y conseguir fotos para llenar así el perfil creado y darle una mayor credibilidad. Después de ello, llega la hora de trabajar, es allí cuando estos personajes enmascarados en perfiles engañosos buscan escenarios en donde se hable de democracia, de derechos, de libertad y otros semejantes para empezar a operar a través de mensajes, imágenes, “memes” y otras herramientas y así defender lo indefendible: un régimen atroz, que es experto en la persecución.

 

Para enfrentar a las Ciberclarias, identificar y rastrear sus perfiles, ya sea desde redes como Facebook o Twitter, resulta ser una tarea necesaria, sin embargo, esta es indudablemente extensa y requiere tiempo y capacidades en este tipo de tecnologías. Pese a ello, existen personas capacitadas que se han propuesto la tarea de abordar este fenómeno de manera más cercana, un ejemplo de ello es Raúl Danglade, “(...) un ingeniero informático cubano formado en la Universidad Internacional de la Florida (FIU) (...), ha pasado el último mes dedicado a identificar en Twitter cuentas falsas de apoyo al Gobierno y, hasta la fecha, ha logrado ubicar más de un centenar” (14ymedio, 2020). En efecto, Danglade, quién reside en Miami, ha logrado identificar cerca de 120 perfiles falsos, y lo ha conseguido a través de la creación del sitio web “lasciberclarias.com” y gracias a su experticia en el tema ha programado un bot que escanea los perfiles de API de Twitter que impulsan ciertos hashtags, e identifican esta información (DDC, 2020). Lo anterior con el objetivo de poner al descubierto a aquellos que detrás de un perfil, usurpan la identidad de otros, así como exponer las violaciones en un país que carece de leyes serias para el uso responsable de tecnologías (Periódico cubano, 2020).

 

De esta manera, las Ciberclarias se han convertido en un instrumento más del régimen, sin embargo, ello no resulta impactante del todo, pues en un país en donde sus gobernantes no tienen el mínimo respeto por sus ciudadanos, los mecanismos de represión parecen cada vez, ser más sofisticados. Si bien, en primera instancia resultaría complejo creer como ciudadanos que enfrentan las atrocidades de la dictadura se prestan para llevar a cabo estas tareas, sería bueno considerar también, la manera en que operan las promesas y supuestos beneficios que otorga este régimen inescrupuloso, y cómo ello influye en la decisión de aceptar formar parte de este ejército cibernético, pues en ocasiones, incluso prometen dar beneficios académicos a los que son estudiantes, entre otras cuestiones.

 

Lo anterior es una manifestación de cómo querer defender la democracia y los derechos humanos en Cuba a través del ciberespacio, es enfrentarse al riesgo de recibir ataques de todo tipo por parte de un gobierno disfrazado de perfiles falsos, esta cuestión, pone en manifiesto cómo la labor de las Ciberclarias resulta inquietante pero predecible, pues buscan defender un régimen y unos mandatos revolucionarios que tienen a la población viviendo en condiciones de vida precarias, en donde no se respetan los derechos mínimos y en donde la persecución es una cuestión del día a día. Aquí es donde radica lo paradójico de las Ciberclarias, pues la única forma de defender un régimen indefendible es precisamente a través de argumentos falaces e ideas engañosas, así, la mentira al igual que el régimen, buscan disfrazarse.

 

Para finalizar, respecto a este complejo panorama, resulta necesario reivindicar la labor que llevan a cabo periodistas, artistas, académicos, influencers y miembros de distintos colectivos respecto a la situación que se vive en Cuba, muchos de estos, pese a los riesgos que trae consigo el uso del ciberespacio como mecanismo para defender los valores democráticos, siguen haciendo uso de este para informar a muchos que fuera de Cuba, continúan teniendo una visión romantizada de la revolución. Asimismo, resulta pertinente rescatar la labor de personajes como Raúl Danglade, quién gracias a su formación académica, puede desentrañar en las dinámicas de este fenómeno y utilizar su plataforma para informar y prevenir acerca de las Ciberclarias y la manera en que opera el régimen. La defensa de la democracia, obtiene un valor agregado para quienes, dentro de una dictadura, luchan incansablemente por obtenerla. Gracias a ellos por tan admirable labor.

 

Referencias

14ymedio. (2020). Desde Florida, un cubano pesca «ciberclarias» en internet. 14ymedio. https://www.14ymedio.com/cienciaytecnologia/cubano-Florida-sitio-denunciar-ciberclarias_0_2907309245.html

DDC. (2020). Abierta la temporada de pesca de «ciberclarias» en Cuba. Diario de Cuba. https://diariodecuba.com/cuba/1594404374_23676.html

González, O. (2019). “Ciberclarias”, un ejército que invade las redes sociales con cuentas falsas. Cubanet. https://www.cubanet.org/destacados/ciberclarias-un-ejercito-que-invade-las-redes-sociales-con-cuentas-falsas/

Periódico Cubano. (2020). Conoce a las “ciberclarias” cubanas más activas en Twitter. Periódico Cubano. https://www.periodicocubano.com/desenmascaran-a-ciberclarias-con-cuentas-falsas-en-twitter/